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2013
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EL HUEVO Y LA GALLINA
Lunes, 09 de Julio de 2012 23:32

Bajada la espuma de la visita presidencial, las fichas han ido cayendo y el escenario político de la Provincia toma su nueva forma con vistas a un 2013 electoral y convulsionado. Una nueva relación institucional con la Nación y gestos nuevos con Cristina Fernández, presidente del país, marcan el ritmo del tablero político que no admite almas dormidas.

La llegada de Cristina a la provincia de San Luis, luego de más de una década en la que no pisó suelo puntano ningún presidente de la República, elevó las especulaciones y entreveró los esquemas locales. Si bien era obvio que Alberto Rodríguez Saa no prestaría mayor atención a la visitante, no lo era tanto en relación a su hermano Adolfo. Ambos dominan la política y el poder- o el poder y la política-  de San Luis desde el comienzo de los tiempos modernos. Sus presencias tanto como sus ausencias, inexorablemente siempre en San Luis, han tenido significado. Y, cuando no, se ha especulado intentando traducir sus actitudes.

El senador nacional Adolfo Rodríguez Saa y su colega Liliana Negre tenían confirmada su presencia en Juan Llerena al momento en que llegara al lugar la Presidenta. San Luis 24 tuvo acceso a una comunicación interna de los organizadores privados del evento en la que el ceremonial  organizaba la visita presidencial en esa dirección. Sin embargo otros “organizadores” también conversaban, pero en Buenos Aires.

Los contactos para acercar posiciones políticas entre el Senador y la Presidente son constantes. El Bloque Federal que dirige Adolfo en el Congreso Nacional adquiere por momentos valor estratégico en las luchas presidenciales, que no son pocas, más bien muchas. Nadie puede alejar la política entre semejantes actores,  aun cuando cada uno de ellos busque saber si terminará siendo huevo o gallina en este cuento que promete disputas descomunales en el futuro próximo.

Ambos protagonistas son viejos lobos de la política, y si bien uno pudo prometer estar para que el otro pudiera venir en las mejores condiciones, no estaba tampoco para que el que venía se olvidara su condición de visitante. Ilustre Visitante, pero visitante al fin. Por esta razón le resultó tan complicado al Intendente de la Capital coordinar su participación en la Corte Presidencial y que se fue definiendo a codazo y grito pelado entre Kirchneristas Cristinistas y Alicistas (de Alicia Kirchner) a los que se sumaron los Adolfistas y Albertistas que agregaron mas leña al fuego. El entuerto lo despejó ceremonial de la presidencia como pudo, acostumbrados que están a las tranquilas visitas de Cristina a las distintas Provincias argentinas.

El protagonismo que consiguió Enrique Ponce, intendente de San Luis,- viajecito en helicóptero incluído- fue celebrado en la Municipalidad y ha envalentonado ánimos. Pero los que saben, que saben tanto por zorros como por viejos, apuran la teoría que los hermanos Rodríguez Saa evitaron una demostración de fuerza local, que es obvio pudieron realizar, y eligieron la indiferencia, que rápidamente, transformaron en una nueva factura a cobrar. Y en la política se sabe, las facturas se pagan.

Cristina en San Luis levantó brazos y derrochó elogios, recordó emocionada a sus amigos locales y habló de los chanchitos. El presidente de la Asociación de Cooperativas Argentinas, empresa propietaria del emprendimiento que inauguró Cristina en Juan Llerena, habló bonito, tomó un segundo plano y rápidamente advirtió que ahí se estaba jugando otro partido. Cristina habló nada de Hugo Moyano, que a esa hora llenaba la Plaza de Mayo con un paro de los camioneros, tampoco fue generosa con la administración provincial, y menos que menos de los Hermanos referentes locales ineludibles. Pero Cristina los eludió. Sin embargo esta gambeta presidencial no abona suelo opositor al oficialismo provincial que no resuelve sus conflictos internos y que demostró, por contraposición, cuán grande es la figura nacional  de Cristina en la provincia. 

¿Y POGGI DONDE ESTA?

El Gobernador de San Luis, paradojalmente, se sentó en el “trono-volcán” y mantuvo un equilibrio de equilibrista profesional. Sostuvo la responsabilidad institucional sin tropiezos y guardó el lugar de Gobernador de la Provincia mientras echaba aceite a la correa que lo acerca a los fondos nacionales que, según parece, ralean. Pues, aunque se tome como un tema menor, gobernar cuesta caro. Y la memoria histórica reciente lo recuerda, cuando no hay  buena Gestión Estatal no te salva nadie, ni los hermanos Rodríguez Saa. Contando que estamos en San Luis.

Así que no es errado pensar que el Gobernador de la Provincia aprovechó los descuidos generados en torno a ver quien salía mas cerca en la foto con Cristina, y se dedicó a mostrarle a la Presidente un camino más “productivo” para San Luis, digamos así, en la relación con el Gobierno Nacional. Pues el día que nos visitaba la Presidente, la Cámara de Diputados provincial suspendió la sesión en la que se debía votar la nueva ley Tarifaria Anual, que se viene como ya se sabe.

La búsqueda de recursos para la marcha del Estado provincial, como pocas veces, se ha puesto a consideración de la opinión pública. El Gobierno admite el parate y toma medidas, por el momento suaves, si se las compara con las que toman otras jurisdicciones. Está anunciado un plan de austeridad estatal y algunos sectores piden pista intentando atenuar algún efecto recesivo de las medidas fiscales. Sin embargo parece que el sector de las empresas constructoras es el más complicado en la coyuntura. El Gobierno de Poggi  tiene demorado el pago de los certificados de obra a las más importantes constructoras de la provincia, algunas con obras nacionales e internacionales, como es el caso de Rovella y Carranza.

La nueva gestión provincial está en la tarea de rediscutir prioridades y urgencias, a la par que reasigna jerarquías y estrategias en la logia de “ los constructores” de la obra pública local. Algunos de ellos ya caminan los pasillos oficiales con la soga al cuello. Un informe al que tuvo acceso San Luis24, por ejemplo, revela que la empresa constructora líder de la Obra Pública provincial mantiene en el primer cuatrimestre del 2012 una deuda bancaria de más de 300 millones de pesos. Se trata de Rovella y Carranza que hoy gestiona obras millonarias. La constructora, revela el informe, le debe 82 millones de pesos al Banco de la Nación Argentina. El Nación junto a otros dos bancos, Macro-55,363 millones de pesos y el Superville 46 millones y medio de pesos, suman el 60% de la deuda bancaria de la constructora. La lista la completan el banco ITAU Argentina-29 millones-, Nuevo Santa fe-26,5 millones-, Banco Ciudad de Buenos Aires-18,3millones- el Credicoop-17,2 millones- y, entre otros que cierran la deuda millonaria, un curioso crédito de 16.676.800 otorgado por el Banco de la Provincia de Santa Cruz que representa el 5% de la deuda total de Mario Rovella y su constructora. Un desprendimiento de la constructora es propietaria de la empresa de energía de la Provincia, EDESAL por la que se supo en su momento, se comprometió una inversión de 380 millones de dólares. El empresario Mario Rovella creció al ritmo de la obra pública gestionada por Adolfo, primero, y por Alberto Rodríguez Saa, después, y supo buscarse su lugar en el nuevo escenario nacional licitando junto con Electro Ingeniería, la empresa que muchos vincularon a Julio De Vido, y recibiendo créditos del Banco de Santa Cruz. A primera vista, pareciera no necesitar de los certificados de la modesta obra pública local -comparada con la de la Nación- , pero sí, conociendo  los informes bancarios, se concluye que: si. Por lo que si el Gobierno no fortalece las cuentas y “achica la boca del poncho” los muchachos se ve que estarán más  complicados aún.

Lo que pueda venir en la conjunción entre las movidas políticas de los hermanos Rodríguez Saa y las obligaciones gubernamentales de Poggi va a tener una pasada obligada en la elección del nuevo conductor del Partido Justicialista de la Provincia. En la inauguración de la sede del PJ en la Ciudad de la Punta habló Alberto Rodríguez Saa y pidió la renovación de autoridades partidarias y prendió la mecha.

El ritmo político y económico de la Nación no va a dejar afuera, esta vez, a San Luis, eso parece. La renovación parlamentaria del 2013 marcará los designios del nuevo tiempo político que se vive en San Luis desde que Claudio Poggi es Gobernador, los Hermanos cultivan aspiraciones nacionales y la oposición la tiene a Cristina. Nada más ni nada menos.

 

EDUARDO OLIVARES

Para www.sanluis24.com.ar

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