| Cuádruple Crimen: nuevo hábeas corpus del “karateca” en reclamo por su libertad |
| Martes, 28 de Agosto de 2012 06:38 |
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Osvaldo Martínez, uno de los detenidos por el cuádruple crimen de mujeres de La Plata, presentó hoy un nuevo habeas corpus en el que pide por su libertad al entender que “las nuevas pruebas del expediente marcan su inocencia”, confirmaron fuentes judiciales a Online-911. El ex novio de Bárbara Santos, una de las víctimas que fue bautizado socialmente como “karateca”, reclamó su desvinculación total del caso en el escrito presentado esta mañana por su abogado defensor Julio Beley. En el planteo judicial al que accedió este portal se hace foco en la nueva pericia telefónica que da cuenta de la baja receptibilidad de teléfonos celulares que existe en el barrio donde vive y que los llamados o mensajes de texto son captados por antenas lejanas a su domicilio de la localidad de Melchor Romero, ubicada al oeste de la ciudad de La Plata, donde fueron ejecutados los crímenes. En su declaración indagatoria, Martínez sostuvo que en la fatídica madrugada del 27 de noviembre pasado, él estaba en su casa, desde donde envió mensajes de texto a su novia. Sin embargo una pericia solicitada por el fiscal Álvaro Garganta da cuenta que las llamadas telefónicas y los mensajes de textos que envió a su pareja, impactaron en tres antenas distintas, alejadas entre sí. Para el fiscal, el acusado no estaba en su domicilio. Estaba en movimiento descartando pruebas que lo incriminaban La defensa planteó que en la zona donde vivió Martínez hasta que fue detenido, hay baja señal telefónica y las comunicaciones impactan en distintas antenas. El fiscal no creyó esa versión, pero un nuevo informe enviado por la empresa Movistar, avala la versión del procesado. También la defensa de “Alito” resaltó que otra pericia telefónica pone en crisis el testimonio del remisero Marcelo Tagliaferro, indicado como el principal testigo del caso, cuya versión fue decisiva para detener, al día siguiente del hecho, al “karateca”. Tagliaferro llevó en su auto a Marisol Pereyra hasta el trágico PH de 28 entre 41 y 42 del barrio La Loma. Tras describir cuál fue el recorrido, el remisero dijo que en medio del viaje, Pereyra llamó por teléfono a una de las víctimas, pero en el informe oficial realizado sobre el celular de la novia de Martínez y del de Susana de Bárttole, esas llamadas no aparecen. “En el viaje llama por teléfono a Bárbara pero era como que sonaba el teléfono y cortaban enseguida”, aseguró Tagliaferro en su primera declaración. “Ella la llama mientras yo iba despacito para ver por donde agarraba y me dice tengo poca batería, hace el primer llamado y dice ‘hola’ y como le cortan y vuelve a llamar, y en el segundo llamado siente como directamente le cortan sin atender”, amplió en su segundo relato ante los investigadores, pero en las pericias a los celulares de Santos y De Bárttole, esas llamadas, entre las 00:10 y 00:25, del 27 de noviembre pasado no aparecen registradas en el informe que figura en la causa. En el informe telefónico que figura en la investigación no se detectaron llamadas entre Marisol Pereyra y las dueñas del departamento de La Loma en los últimos cinco años. Otro dato que desvela a las defensas de los acusados es que el celular de Pereyra desapareció de la escena del crimen. Nunca fue encontrado por los investigadores. Tagliaferro, según su versión, fue la última persona que vio con vida a Marisol Pereyra, una de las cuatro víctimas masacradas a golpes y cuchillazos. Además, su testimonio fue la prueba más importante que tuvo el fiscal para ordenar la detención del karateca Osvaldo Martínez. “Estoy seguro que era él. Yo lo único que tenía que hacer era reconocer al acusado y cumplí con mi deber ciudadano. Le vi la cara por el espejo retrovisor, como había dicho. Esa imagen me hizo reconocerlo hoy. Yo apunté directamente al que había visto”, dijo Tagliaferro luego de la rueda de reconocimiento en la que señaló a Martínez. La masacre fue descubierta por un vecino cerca de las 7 de la mañana del domingo 27 de noviembre. Encontró huellas con sangre en el pasillo y la puerta entreabierta del PH de las mujeres. Por la brutalidad del ataque y como la entrada de la vivienda no había sido forzada, lo primero que surgió fue la relación que existía entre Bárbara Santos y su novio. Los que conocían a la pareja empezaron a hablar. Dijeron que Martínez era “posesivo” y “celoso”. La Justicia le imputa a Martínez el delito de homicidio simple de Santos y los homicidios calificados de las otras mujeres, con los que habría buscado que no queden testigos del primer crimen. Los investigadores creen, hasta ahora, que los celos de Martínez habrían desencadenado la masacre. La brutalidad de los crímenes habría sido presenciado en una actitud pasiva, según su declaración, por Javier Quiroga, alias “La Hiena”, cuyo ADN fue encontrado en la escena del crimen y en el cuerpo de las víctimas. La defensa de Quiroga aun no hizo ningún planteo, pero desde tribunales adelantaron que en los próximos días recurrirá ante Casación con varias críticas a la investigación. Fuente:online911
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