Parque Avellaneda: fueron a apagar un incendio y hallaron un cuerpo con 170 puñaladas

El pasado domingo 3 de febrero, la Policía de la Ciudad recibió un llamado y se dirigió hasta una casa ubicada la calle Fernández 1767, en el barrio porteño de Parque Avellaneda. El alerta había sido por un incendio. Personal de Bomberos logró controlar el fuego pero cuando inspeccionaron el lugar se encontraron con una macabra sorpresa: dentro de la vivienda había dos cadáveres. Eran de un hombre con 170 puñaladas, y de una mujer con indicios de haber sido ahorcada.

 

En la revisión apareció además otro elemento que resulta clave en la investigación: en el patio hallaron un bolso cargado con ropa, dos balanzas de precisión y un pasaporte uruguayo a nombre de Camilo José Rimsky Techera, de 19 años de edad.

Todo había sido planificado, pero el intento para encubrir la escena salió mal.

Poco después se pudo identificar los cadáveres. Los cuerpos pertenecen a Alexis Luis Ferreira, argentino de 22 años, y su pareja Rocio Micaela Benítez Salaya, también argentina. Los dos vivían en el domicilio donde estaban sus restos.

El informe de la autopsia reveló que él tenía múltiples heridas de arma blanca, un total de 170 puñaladas, según reveló hoy el diario La Nación. Para matarlo, usaron dos cuchillos.

 

Ella, por su parte, presentaba signos de ahorcadura, producidos aparentemente con una sábana en el cuello. Llevaban entre tres y cuatro días muertos, informaron fuentes policiales a Infobae.

El fuego había sido iniciado para desaparecer las pruebas que pudiera identificar a los asesinos. Pero la situación se descontroló. Y durante la fuga, uno de los presuntos autores se olvidó el bolso con las balanzas y su pasaporte.

En sus testimonios, los vecinos señalaron que las víctimas convivían en la casa con un joven al que describieron como de alrededor de 20 años, delgado y de tez blanca: se referían a Rimsky Techera. Los declarantes apuntaron además que lo vieron la noche anterior al crimen, acompañado por otros dos hombres.

 

Al colectar la información, los investigadores llegaron a una hipótesis por el caso: que el crimen fue perpetrado por gente conocida de la pareja.

Las tareas encubiertas los llevaron hasta la calle Itaqui al 3100, el domicilio donde vivía uno de los sospechosos identificado como Max Javier Funes, argentino de 19 años de edad. Funes declaró ante la policía su versión de lo sucedido, mencionando a un tercer sujeto, identificado como A.R.D.C., un menor de edad que se encuentra prófugo.

 

Según relató Funes, Ferreira se dedicaba a estafar en páginas de ventas por Internet, comprando diferentes artículos. En la operación participaba Rimsky Techera, quien actuaba como la cara visible de la estafa.

La hipótesis detrás del doble crimen apunta a que el ciudadano uruguayo pretendía un porcentaje de ganancias mayor, al estar más expuesto. No obstante, no se descarta como móvil del doble homicidio la comercialización de drogas.

 
Fuente: Infobae

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