Acusada de matar a su tía ya tiene una estrategia y declarará en dos semanas

 

AUDIO: HÉCTOR ZAVALA (ABOGADO DEFENSOR) {mp3}zabala09052018{/mp3}

 

María del Carmen Yacobino volverá a Tribuales en dos semanas. Ayer fue trasladada desde el Servicio Penitenciario provincial hasta el Juzgado de Instrucción 3 para declare por dos delitos: incendio doloso y administración infiel. Mientras, cumple con la prisión preventiva que le dictaron por el homicidio de su tía, Rosula Camargo.

 

Pero ayer no habló. “Hemos pedido una serie de pruebas en el expediente y una vez que se produzcan, María del Carmen va a declarar”, adelantó uno de sus abogados defensores, Héctor Zavala.

 

El penalista contó que la semana pasada pudo hablar bien con la acusada porque estaba en un estado de shock. “Es una mujer que estuvo sometida a una situación de violencia durante diez años y es madre de cuatro hijos, todos menores y el más chico es una beba de un año. Los crió sin la ayuda de los padres y por eso tuvo que hacer trabajos indignos para llevar el pan a sus hijos”, reveló el abogado.

 

Yacobino ejerció la prostitución durante el año pasado. Según el defensor, la única persona de la familia que lo sabía era Rosula, la tía a la que supuestamente asesinó de dos puñaladas en el corazón.

 

“El hecho (el homicidio) está directamente relacionado con lo del año pasado. Tenemos una estrategia, una hipótesis para explicar lo que pasó y que se relaciona con su trabajo anterior. Y Rosula lo sabía”, adelantó el abogado.

 

Si bien no entró en detalles sobre la estrategia, descartó que el móvil del crimen haya sido una venganza en contra de su clienta.

 

Yacobino reconoció que estuvo el sábado 21 de abril en la casa de su tía. “Era la única familiar que la visitaba, pasaba a charlar y a tomar unos mates, como hizo ese sábado”, dijo Zavala.

 

Rosula cobraba una pensión, trabajó durante años en el Plan de Inclusión Social y vivía en casa prefabricada, sin luz eléctrica ni gas natural y con bolsas de nailon en las ventanas. “¿A quién se le ocurre ir a robarle a una persona así”, se interrogó para minar la hipótesis del robo como posible móvil del homicidio.

 

En el auto de procesamiento, la jueza Virginia Palacios apuntó como posible móvil una palabra: lucro. No fue más allá y se basó en los testimonios de los familiares de la víctima que declararon que era habitual que Yacobino le pidiera plata a su tía.