Advierten sobre las consecuencias que fiscales e inflacionarias que tienen las nuevas medidas

Las medidas que viene anunciando el Gobierno para apuntalar “el bolsillo y la actividad económica”, con el fin de recuperar votos de cara a las elecciones del 14 de noviembre, son ampliamente cuestionadas por diversos analistas, ya que coinciden que las mismas traerán mayor déficit fiscal, más emisión monetaria y mayor niveles de inflación.

Los especialistas advirtieron que el costo fiscal del paquete sería superior a un punto del PBI, lo cual implica un monto mayor a los 400.000 millones de pesos y el problema central es que eso se financiará con más emisión, esencialmente y en menor medida con deuda en pesos, aunque al Gobierno cada vez le cuesta más poder acceder al financiamiento local en la propia moneda.

“Todo esto está generando una bola de nieve hacia delante terrible. Va haber mucho más gasto, más déficit, mayor emisión monetaria y mayor endeduamiento. Sin dudas, es una enorme presión sobre el nivel inflacionario”, resaltó la economista María Castiglioni.

De hecho, los últimos números fiscales, es decir, el balance de las cuentas de agosto es realmente muy preocupante.

El deterioro de las cuentas públicas en este segundo semestre se profundiza mes a mes y la prueba concreta es que el déficit financiero del Estado, donde se incluye los compromisos de deuda, llegó a 216 mil millones de pesos, unos 200 mil millones más que el registrado en julio.

Los datos fueron difundido en esta última semana, en donde se consigna que el déficit primario (sin contar los compromisos de deuda) del mes pasado ascendieron a 147 mil millones de pesos.

En concreto, al mes de agosto, el déficit financiero en ocho meses se ubica en torno a los 870 millones de pesos, es decir, el 2,5 por ciento del PBI, mientras que en julio era de 677 mil millones, lo que representó en ese momento 1,6 por ciento.

En un mes, el déficit global del Estado aumentó un punto del PBI y los analistas estiman que esta situación se va agravar de aquí a fin de año, con el fuerte inremento del gasto que se está planificando el Gobierno para revertir la derrota que sufrió en las elecciones primarias.

Ese incremento del gasto está calculado en más de un punto del PBI, lo cual llevará la cifra del déficit primario para el cierre de este año entre 4,0 y 4,2 por ciento, según afirmaron distintos analistas en los últimos días.

Particularmente con respeto al balance de agosto y en función del comunicado oficial, se consigna que el desequilibrio de las cuentas públicas creció como consecuencia de una suba del 65% en el gasto. Los ingresos también crecieron, cerca de un 70%, dinamizados por tributos vinculados a la dinámica positiva de la actividad económica.

En materia de ingresos la suba fue motorizada por tributos sensibles a la actividad económica, como el IVA neto de reintegros (83,1%) y los Créditos y Débitos (+66%), y por los derechos de exportación (+126,1%).

En cuanto a las erogaciones, el gasto primario registró una suba de 64,8%, que asciende a 87,3% si se excluye el gasto Covid en 2020 y 2021.

Esta expansión de alrededor de 24 puntos por encima de la inflación se encuentra impulsada por la inversión de capital (+123%) y las distintas políticas de inclusión social, indicó el Ministerio de Economía.

Cosmética contable

Por otro lado, con el objetivo de mejorar el balance de las cuentas, en estos últimos días Tesorería y el Banco Central realizaron determinados movimientos que deja una foto de mejoramiento en los números del Estado.

En concreto, se interpreta que el déficit primario tuvo un recorte del 41,29% y el financiero uno del 23,29%, por efecto de los ingresos al Tesoro Nacional de los recursos transferidos por el FMI al Banco Central, en concepto de Derechos Especiales de Giro (DEG).

Los $422.174 millones de pesos, resultados de la conversión de los US$4.334 millones que se habían incorporado a las reservas internacionales el 23 de agosto, mejoraron por un monto equivalente el resultado primario y en $392.174 el financiero, en tanto los $30.000 millones de diferencia corresponden al pago de intereses y no a amortización de capital, como el resto de los fondos.

De esta manera, el déficit primario vigente pasó de $1.022.415 millones a $600.241 millones, con un recorte del 41,29%, y el financiero de $1.683.513 millones a $1.291.339 millones, un 23,29% menos.

En ambos casos, por primera vez en lo que va de 2021, el resultado fiscal vigente muestra una mejora respecto del original de $192.266 millones en el primario y $162.346 millones en el financiero, según el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

Esa mejora será transitoria y finalizará una vez que se cancelen los vencimientos el 22 de septiembre y el 22 de diciembre, tal como se indicó en los considerandos del Decreto de Necesidad y Urgencia 622/21.

La OPC aclaró que como resultado de la operación dispuesta en el DNU, por la que se le aplica una letra intransferible al Banco Central equivalente al monto transferido, hay una reducción de las fuentes financieras en $29.193 millones y un incremento de las aplicaciones financieras por $362.981 para los pagos de amortización del préstamo del FMI previstos para este año.

En lo que va de 2021, el gasto total presupuestado se incrementó en $1.152.853 millones y los ingresos en $1.315.199 millones.

San Luis 24 Redacción Buenos Aires

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