Arranque parcial de las tabacaleras: prometen que habrá cigarrillos en 48 horas

Las tabacaleras retomaron parcialmente la actividad. Tras acordar un protocolo sanitario con el municipio de Merlo, Massalin Particulares -dueña de Marlboro, Philips Morris y Chesterfield- arrancó la producción de cigarrillos y promete abastecer “en las próximas 48 horas” a los comercios de Capital y GBA. La empresa señaló que demorarán una semana en llegar a todo el país. Distinta es la situación de la British American Tobacco (Camel y Lucky Strike, entre otras), cuya planta de Pilar todavía permanece inactiva por las altas exigencias que impuso la intendencia. “Lamentablemente nos vemos impedidos de reanudar la actividad, a pesar de haber presentado todos los protocolos de bioseguridad previstos para preservar la salud de los trabajadores y de la comunidad de Pilar”, dijo la compañía en un comunicado.

Merlo y Pilar afrontan realidades diferentes. La intendencia de Merlo aprobó el protocolo de Massalin y es una localidad con más de 500.000 habitantes. La empresa dispuso 3 turnos rotativos y una dotación mínima de empleados por cuestiones de seguridad. En cambio Pilar es considerada una zona roja por el coronavirus. Al día de ayer, el distrito contabilizaba 79 casos positivos y 7 fallecidos desde el inicio de la pandemia. Con estos números, el municipio le planteó a la British un protocolo muy estricto para volver a operar, entre ellas que los trabajadores que concurran a la planta residan en la zona. British tiene una plantilla de 300 empleados y apenas el 10% residen en el área.

Desde hace varios días que no hay cigarrillos. La UKRA (la cámara que representa a los 100.000 kioscos distribuidos por el país) venía reclamando la flexibilización de las fábricas para abastecerse. De hecho, se trata del principal impulsor de las ventas de los comercios. Así las cosas, Massalin prevé recomponer los stocks rápidamente, primero en el AMBA y posteriormente al resto del país.

“Nuestra planta permanece cerrada, mientras que el 60 % del parque industrial está actividad. Esto contrasta con lo sucedido con el resto de las empresas tabacaleras que, ubicadas en la provincia de Buenos Aires, ya han iniciado la producción, lo cual nos genera un tremendo impacto a nivel económico y de mercado, que pone en riesgo nuestra sustentabilidad operativa”, enfatizó la British en un rotundo comunicado.

El arranque parcial de la actividad genera algo de alivio, tanto en los comercios como en las provincias tabacaleras. La producción de tabaco se concentra en Jujuy (37%), Salta (34%), Misiones (22%) y Tucumán (4%), todos distritos muy poco afectados por la pandemia. Hace dos semanas, el ministro de Agricultura, Luis Basterra, declaró que “en muy corto plazo (a las fábricas) volverán a trabajar”. Pero aclaró que “eso dependerá de autoridades municipales, provinciales”.

El desabastecimiento de cigarrillos se hizo evidente un mes después de la cuarentena. En el sector calculan que hay 8 millones de fumadores argentinos, muchos de los cuales manifestaban sus quejas a través de las redes sociales. Pero la faltante perjudicaba mucho más a los kioscos, ya que el cigarrillo motoriza las ventas generales de todo el local. Según el Ministerio de Agroindustria, en 2019 se despacharon 1.658 millones de atados de 20 unidades, por un valor de $135.101 millones.

 

Fuente: Clarín

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