Atraparon a un asaltante prófugo por un violento robo en el asentamiento La República

La libertad a Richard Gutiérrez le duró, asombrosamente, más de tres meses. Por algún motivo la Policía no lo pudo encontrar hasta hoy al mediodía en una calle del barrio 1° de Mayo. Ahora tendrá que responder al igual que lo hizo en febrero pasado Víctor Hugo Pedernera, su cómplice, por el violento robo a un vecino del asentamiento en La República, en la zona oeste de la ciudad.

 

Pedernera está alojado en el Servicio Penitenciario provincial desde mediados de febrero. La Justicia lo acusó por el delito de robo calificado por el uso de arma de fuego. La misma figura y el mismo destino podrían recaer sobre Richard porque las pruebas que tiene el juez Sebastián Cadelago tienen peso propio.

 

Pero primero, los hechos. El 4 de febrero pasado Raúl Iván Jofré iba caminando hacia un quiosco cerca de su casa, en la manzana 26 del lote 5 de La República. En su denuncia Jofré dice que “un tal Hugo” a quien conocía del barrio se le acercó y le preguntó si lo podía llevar hasta el barrio Padre Mugica, en la zona sur de la ciudad, para vender “unas cosas”. Jofré dijo que no podía y volvió a su casa con su hija.

 

En la casa de madera, chapa y nailon estaban los tres: Jofré, su pareja y su hija de tres años. El “tal Hugo” entró con otro hombre que Jofré pudo identificar: era Richard Gutiérrez. Los dos asaltantes estaban enojados:

 

-¿Así que vos te ponés la gorra? Te vamos a cagar matando a vos y a tu familia-, le dijeron. –Andá con cuidado porque sos nuevo en el barrio-, le recordaron.

 

Jofré denunció que Gutiérrez lo apuntó con arma de fuego –probablemente un revólver-, le tapó la boca y lo golpeó en la cara. Los asaltantes lo volvieron a amenazar, le apuntaron a su pareja y a su hija y le robaron una moto, el celular y la billetera con dos mil pesos.

 

Tras la denuncia en la comisaría cuarta, Pedernera fue detenido un día después, el 5 de febrero, en un vasto operativo policial en el barrio La República. El muchacho intentó escapar pero lo atraparon: al parecer los efectivos del COAR le pegaron durante la detención porque el forense constató escoriaciones que fueron denunciadas por su abogado, el defensor oficial Carlos Salazar. Pero el instructor del sumario dijo que las lesiones eran viejas.

 

Pedernera no declaró. Una testigo le complicó la vida: la mujer dijo que el 4 a la tarde vio pasar a su primo Richard Gutiérrez en una moto grande y con un revólver en la mano. No iba solo, dijo. Lo acompañaba otro tipo al que conocía del barrio.

 

La Policía allanó la casa de Gutiérrez en el barrio 9 de Julio pero no secuestró nada de interés para la causa. Del asaltante tampoco había rastros. Por eso Pedernera fue a parar al penal solo, con prisión preventiva.

 

Probablemente en los próximos días Richard recorra el mismo camino que su amigo y cómplice.