‘Backup’ de los dispositivos: claves para hacerlo de forma correcta

Los teléfonos inteligentes y los computadores guardan una gran cantidad de nuestra información, desde imágenes personales hasta archivos de trabajo o documentos de estudio. Muchos de estos datos son sensibles, pero no es tan común que tomemos medidas para protegerlos.

Por ello existen los backup (o copias de seguridad), herramientas que almacenan nuestra información personal de forma segura. Si bien cada vez son más reconocidos, aún hay muchas personas que no los usan.

Así lo indica el reciente informe de Eset, sobre seguridad informática en Latinoamérica, en el cual se revela que el 55 por ciento de los encuestados en la región nunca han realizado un respaldo de la información que tienen en sus dispositivos y solo un 26 por ciento lo realiza de manera frecuente.

“El error más grande que cometen las personas es no hacer backup de sus datos. Ya sea por motivos de seguridad o por algún problema técnico”, señala Juan Alejandro Aguirre, experto en ciberseguridad de Sophos para la Región Andina.

Pese al riesgo que corremos al exponer nuestros datos más personales, la mayoría de personas no tienen en cuenta la necesidad de asegurarlos hasta que ya es demasiado tarde, cuando se pierden los dispositivos.

Pero si se tratara de su casa, ¿por qué esperaría a que los ladrones entren para protegerla, si la seguridad está a tan solo unos pasos?

Algunos se excusan con la falta de tiempo por la creencia de que será un proceso complejo, pero la realidad es distinta. Crear una copia de seguridad es más rápido y fácil de lo que se piensa.

Actualmente existen dos opciones para hacer un respaldo de los datos: se puede realizar a través de un dispositivo físico o en la nube, que es la principal alternativa si se trata de equipos móviles.

En primer lugar, es importante tener claro cuál es la información que requiere almacenarse. No todos los datos deben respaldarse. Haga una elección de los archivos relevantes e identifique la periodicidad con la que necesitan ser actualizados. Esto le permitirá determinar cada cuánto necesita incluir estos documentos nuevos.

El tiempo entre una copia y otra varía si se trata de un usuario en una vivienda o de una empresa. Esta última necesitará que se realice el proceso de forma más recurrente, señala Martina López, especialista en Seguridad Informática de Eset Latinoamérica.

Aun así, se puede establecer un promedio de generación de backup de una semana si se trata de archivos que cambian rápidamente, o de un mes para el caso de fotos familiares o personales.

“En este proceso es importante diferenciar los tipos de archivos, si son laborales, personales, si se trata de certificados digitales o documentos del correo electrónico. Esto va a permitir tener claro cuál es la mejor herramienta para almacenar la información”, señala Aguirre.

Cada herramienta tiene sus beneficios, y su selección dependerá de las necesidades del usuario. La forma más tradicional de hacer copias de seguridad es por medio de equipos físicos como discos duros o memorias USB. En esta opción juega un rol muy importante y es: ¿por cuánto tiempo se va a guardar este respaldo? Recuerde que estos dispositivos externos tienen una vida útil.

“Un disco duro puede durar aproximadamente cuatro años. Por esto hay que diversificar las copias de seguridad en equipos externos según el tiempo que van teniendo de uso”, sostiene Aguirre.

Al tratarse de una herramienta física, uno de los principales riesgos que tiene es que se presente algún daño, pérdida o robo. Por eso es importante elegir siempre un lugar seguro para guardarlos.

Así mismo, es necesario identificar que los archivos cuyas copias de seguridad van a ser almacenadas en estos equipos no necesiten ser actualizados de manera constante y que la persona no requiera acceder a ellos de manera remota.

“Con este tipo de respaldo se necesita llevar el disco duro; si se necesita acceder a él, podría llegar a ser incómodo. A diferencia de un backup en la nube, al que se puede acceder desde cualquier parte del mundo”, indica López.

Pese a lo anterior, destaca el experto Juan Alejandro Aguirre, estos dispositivos externos están generalmente exentos de ataques de cibercriminales, ya que para acceder a la información necesitan contar con el equipo físico y están más protegidos de posibles virus o software maliciosos.

Es por esto, agrega el analista, que la información que esté almacenada en estos discos duros debe ser cifrada, es decir, oculta con una clave de acceso. Esto garantizará que si en algún momento el equipo queda en manos desconocidas, esta persona no podrá saber qué documentos contiene.

Actualmente existen varias herramientas seguras que ofrecen este servicio, como son Acronis, Paragon y Ionos Backup Cloud, que cuentan con niveles de encriptación AES 256 bits, uno de los estándares más altos de cifrado de la información.

Las copias de seguridad en la nube son las más comunes si de artefactos móviles hablamos. Los mismos sistemas operativos y algunas aplicaciones realizan el proceso periódicamente. El informe de Eset señala que es la forma de almacenamiento más usada, con el 61 por ciento de la preferencia en Latinoamérica.

Guardar la información en la nube, que es otra forma de llamar al almacenamiento de datos en redes de internet, brinda varios beneficios con respecto a la seguridad y la movilidad. También sirve si el computador es atacado por un malware que amenaza con borrar los archivos. Pero si se tiene la información colgada en la nube, no se tendrá el menor riesgo.

Sin embargo, los teléfonos permiten guardar su contenido en su propia nube automáticamente y hay varias opciones gratuitas, como iCloud, Dropbox, Google Drive y OneDrive, que están a la distancia de un registro rápido y un clic.

No obstante, muchos de estos últimos cuentan con un espacio reducido, razón por la cual la capacidad de almacenamiento tiene un límite.

Hay un componente clave en la seguridad y es la configuración de los permisos que se entregan para acceder a estos archivos en la nube.

“Las personas olvidan ajustar qué personas pueden acceder a estos documentos. Muchas veces los dejan disponibles al público, comparten los enlaces sin tener claro a qué carpetas están dando acceso y no incluyen opciones de claves adicionales de acceso. Acá es importante hacer uso no solo de una contraseña, sino de métodos como el doble factor de autenticación, ya sean tokens externos o códigos por medio de correo electrónico o mensaje de texto”, precisa Aguirre.

Por último, para esta alternativa no se deben sincronizar las carpetas que están siendo respaldadas con el sistema en la nube, ya que esto puede afectar los archivos en el caso de que el equipo tenga un programa malicioso o esté siendo atacado por un ciberdelincuente.

“Es importante que los respaldos se hagan periódicamente y no con sincronización en tiempo real con las carpetas, ya que esto expone la información si hay algún tipo de virus”, puntualiza López.

Vea en el recuadro algunos errores que muchos usuarios cometen al crear un backup.

Los ocho errores más frecuentes al hacer respaldos

1. Almacenar las copias de seguridad en el mismo dispositivo.
2. Hacer backup de toda la información y no de los archivos únicos.
3. No revisar la integridad de las copias de seguridad apenas se realizan.
4. No hacer lo de manera periódica.
5. Hacer copias de información que no ha sido modificada.
6. No cuidar los dispositivos en los que se almacenan las copias de seguridad en caso de ser disco duro.
7. Usar una contraseña débil en servicios en la nube en el que están las copias.
8. No configurar bien las opciones de privacidad y seguridad del servicio en la nube.

Asegure su información en estos seis pasos

1. Elija un servicio de almacenamiento desde el dispositivo.
2. Descárguelo.
3. Inicie sesión en su cuenta.
4. Active la copia de seguridad y sincronización.
5. Seleccione las carpetas que desea asegurar.
6. Repita el proceso en su teléfono.

Fuente: El tiempo

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