Báez ya afronta el juicio por presunto lavado de dinero

Esta mañana, el empresario Lázaro Báez se sentó en el banquillo de los acusados para enfrentar un juicio oral por la causa de “La ruta del dinero K”. Junto a él estuvieron sus cuatro hijos, también acusados por lavado de dinero obtenido de manera ilícita mediante obra pública, durante los años del kirchnerismo.

Sin embargo, el abogado del empresario, Víctor Hortel, solicitó nuevamente que se suspenda el juicio oral en contra de su cliente hasta que se resuelva la situación del juez Rodrigo Giménez Uriburu, cuarto integrante del Tribunal, por supuesto “temor de parcialidad”.

De esta manera, se dispuso de un cuarto intermedio hasta el miércoles de la próxima semana. Así, Lázaro Báez busca estirar su detención preventiva para que venza el plazo y poder quedar en libertad.

Hortel sostuvo que Giménez Uriburu integra además otro tribunal que juzgará a Báez y a Cristina Kirchner en febrero por fraude en la obra pública. Y al respecto dijo: “Ello hace pensar de riesgo de imparcialidad“.

En definitiva, Báez debe demostrar su inocencia ante quienes lo acusan de haber lavado dinero proveniente de fondos de la obra pública durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Tanto Lázaro como sus hijos Leandro, Martín, Melina y Luciana podrían ser partícipes de tres causas que implican a la familia Báez: en primer lugar, el lavado de U$5.100.000 dólares que quedaron registrados en una filmación de la financiera S.G.I en la que Martín Báez, Pérez Gadín, Rossi y otras personas cuentan el dinero. El video se difundió por primera vez en Periodismo Para Todos y desde allí llegó a juicio.

En último lugar, está la causa en la que Leonardo Fariña se presenta como arrepentido. En ella se deberá estipular si se realizó un lavado de dinero a través de la compra de diferentes bienes.