Belarús pide ayuda con los migrantes pero Bruselas rechaza cualquier tipo de acuerdo

La crisis migratoria en la frontera entre Polonia y Belarús dio un nuevo giro este 18 de noviembre cuando el presidente de Belarús, Alexander Lukashenko, afirmó que devolverá a sus países de origen a 5.000 extranjeros. Pero también pidió que la Unión Europea (UE) acoja a otros 2.000. Bruselas, sin embargo, se niega a cualquier negociación en esta materia con Lukashenko, al que responsabiliza de atraer al flujo de migrantes como retaliación por las sanciones económicas en su contra.

Belarús pone sobre la mesa un plan para disminuir la presencia de migrantes en la frontera con Polonia, que la Unión Europea (UE) rechaza.

Un portavoz de la Presidencia bielorrusa informó que el mandatario de su país, Alexander Lukashenko, propone devolver a 5.000 migrantes, la mayoría provenientes de África y Oriente Medio, a sus países de origen.

Asimismo, señaló que la UE debería acoger a otras 2.000 personas estancadas en el paso fronterizo.

Sus declaraciones se producen luego de que el miércoles la canciller alemana, Angela Merkel, y Lukashenko acordaran que se encaminarían hacia una solución negociada con Bruselas para resolver la crisis que ha levantado fuertes tensiones a ambos lados de la frontera.

Pero la oferta del mandatario bielorruso no fue bien recibida por la Comisión Europea, que enfatizó en que el bloque de los 27 países no negociará con Lukashenko.

“No se trata de negociar con el régimen de Lukashenko (…) Mantendremos conversaciones técnicas con las agencias de la ONU, en particular con ACNUR y la OIM y las contrapartes bielorrusas para facilitar la repatriación de las personas que se encuentran en la frontera. Ese es el foco de las conversaciones y, por supuesto, continuar tratando de facilitar la ayuda a las personas que se encuentran allí”; sostuvo el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, en una rueda de prensa.

Al ser cuestionado sobre las conversaciones un día antes entre Merkel y el presidente de Belarús, Mamer señaló que los estados miembros de la Unión Europea “tienen contactos bilaterales con quien deseen, eso es absolutamente normal en la diplomacia”, sin referirse en concreto al anuncio previo sobre una posible negociación entre Bruselas y Minsk.

“La Unión Europea crea un corredor humanitario para los 2.000 refugiados que se encuentran en el campo. Nos comprometemos a facilitar (en la medida de lo posible y si lo desean) a los 5.000 restantes el regreso a su tierra natal”, había señalado la portavoz de Merkel, Natalia Eismont, quien agregó que llevaría la propuesta al resto de líderes de la UE.

Polonia también había advertido que no aceptaría ningún acuerdo con el mandatario bielorruso en su zona fronteriza, si este no contaba primero con su aprobación.

Tanto Varsovia como Bruselas acusan a Lukashenko de orquestar la crisis, tras atraer a miles de migrantes hacia su país con visas de turistas, para luego trasladarlos hacia la frontera con Polonia y desde allí causar un caos migratorio. Todo, asegura la UE, con el fin de vengarse por las sanciones económicas que la comunidad europea ha impuesto en su contra.

Minsk rechaza las acusaciones y responsabiliza a la Unión Europea del flujo migratorio.

Primer vuelo de repatriación desde Belarús a Irak

Entretanto, cientos de iraquíes volaron este jueves hacia su país de origen desde Belarús, con lo que abandonaron sus esperanzas de llegar a la Unión Europea, tras semanas de tensiones políticas y militares en las que quedaron en medio. Se trata del primer vuelo de este tipo en meses.

Los medios estatales bielorrusos reportaron que no quedan más migrantes en los campamentos improvisados ​​cerca de la frontera polaca, aunque esta información no ha sido corroborada por Polonia, después de que la Administración de Lukashenko abriera un depósito con calefacción para trasladarlos de forma temporal, pues Belarús tampoco quiere que se instalen en su país.

Durante semanas miles de personas kurdas o provenientes de Irak y Siria, entre otros países, han quedado atrapadas en los bosques helados del paso fronterizo, entre la ciudad polaca de Kuznika y la región bielorrusa de Grodno.

Al menos 12 personas han muerto en el área en las últimas semanas, incluido un niño de un año, cuya muerte fue confirmada este jueves por una organización humanitaria polaca.

La mayoría huye del conflicto o de la desesperanza en sus naciones y tiene como objetivo final llegar a Alemania u otros países de Europa occidental.

Fuente: France 24

× Whatsapp