Biodiversidad: se perdió 68% de fauna silvestre desde 1970

Lo determinó un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza. La pérdida de biodiversidad es aún mayor en las zonas tropicales de Latinoamérica.

Un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) reveló cifras preocupantes en relación a la conservación de la biodiversidad en la Tierra: el planeta perdió más de dos tercios de los vertebrados en menos de medio siglo, con las zonas tropicales de América Central y del Sur como principales afectadas, donde el desplome fue del 94%.

De acuerdo al informe que elabora cada dos años el organismo internacional junto a la Zoological Society de Londres, difundido en Argentina por la Fundación Vida Silvestre, la actividad humana generó también la degradación de tres cuartas partes de las tierras y del 40% de los océanos.

En las zonas tropicales de América Latina, dice el estudio, la pérdida escala al 94%, especialmente para los anfibios, reptiles y peces, debido a una combinación de factores, como la sobreexplotación y el desarrollo de la energía hidroeléctrica, que «impacta de forma severa las poblaciones» de peces y se prevé suponga «una mayor amenaza en el futuro».

EN ARGENTINA

Algunas especies en declive de Argentina analizadas por el Informe Planeta Vivo 2020:

-La abundancia del yacaré overo disminuyó un 35% anual entre 1996 y 1998, y luego aumentó, sin alcanzar los niveles de 1996, lo que llevó a una disminución general del 42% al 2006. La abundancia se vio afectada negativamente por la descarga extrema baja y alta de los ríos, lo que reduce la disponibilidad de hábitat adecuado para los juveniles.

-Las rayas de río o chuchos están restringidas al agua dulce y viven en ríos sudamericanos. La abundancia de estas especies disminuyó en un 15% anual entre 2005 y 2016 en el río Paraná. Esta disminución está relacionada con la presión pesquera en la zona.

-La población reproductora del cormorán gris en 13 sitios en Argentina disminuyó en alrededor de un 1,2% anual entre 1990 y 2009, con los descensos más fuertes entre 1997 y 2002. La disminución de la productividad oceánica cerca de la costa en la colonia más grande al comienzo de la temporada de cría parecía estar influyendo en la tendencia.

Fuente: LA VERDAD