Cambios en el Gabinete: el secretario de Trabajo Jorge Triaca deja el Gobierno a fin de año

El secretario de Trabajo, Jorge Triaca, dejará su puesto antes de fin de año. Ya lo avisó en el Gobierno. Su renuncia es un hecho, confirmaron a Clarín fuentes oficiales inobjetables. Aunque, en un país acostumbrado a todo tipo de vaivenes políticos, los hechos terminan de confirmarse cuando ya son justamente eso: hechos.

 

Triaca deja su cargo en buenos términos con el presidente Mauricio Macri. Es una dimisión acordada. Incluso con el funcionario que pasó a ser su superior en los papeles tras la última reorganización del Gabinete, el flamante titular del flamante Ministerio de Producción y Trabajo, Dante Sica.

 

Triaca suele decir en la intimidad que considera a su gestión un ciclo cumplido, e incluso admite que su alejamiento de la hoy Secretaría le permitirá a Sica tener un rol más relevante en el diálogo con los gremios, sobre todo con los del peronismo que integrante la Confederación General del Trabajo (CGT), con los que él tuvo una excelente relación. Su papá, Jorge Triaca, fue ministro de Trabajo en el Gobierno de Carlos Menem. Antes, fue secretario general del sindicato de los plásticos.

 

La versión de la dimisión de Triaca corrió en la Casa Rosada con tal fuerza que la semana pasada el propio Sica salió a desmentirla. Aunque a medias: dijo que seguía trabajando junto a Triaca y que él seguiría ocupando la Secretaría del Trabajo. Pero agregó, con cierta picaresca: “Por el momento”.

 

El ex ministro y hoy secretario es el interlocutor con los gremios del peronismo, cuyos principales jefes lo conocen desde chiquito por la relación que tenían con su padre. Pero pasó años de vértigo. La situación económica, la inflación, la recesión, y los despidos masivos en diferentes rubros del empresariado y las Pymes lo encontró en el lugar que mejor se mueve pero en una situación compleja.

 

El Gobierno de Macri inició una pelea con los sindicatos que no quisieron acordar una paritaria en el porcentaje de suba de aumentos que estipulaban los planes oficiales, como ocurrió el año pasado con los bancarios, de Sergio Palazzo.

 

El propio Presidente comenzó a hablar públicamente de “mafias” que manejaban los gremios. Y se abrió una confrontación explícita con uno de los sindicatos con mayor poder de presión en la calle y de lobby: el sindicato de choferes de camiones, de Hugo y Pablo Moyano.

 

El propio Triaca cree que su ciclo en Trabajo está agotado. Su figura además se vio envuelta en polémicas generadas por acusaciones que tenían que ver con contrataciones en el Estado y en gremios intervenidos de parientes directos del funcionario, y también de empleados en el ámbito privado del antes ministro. Además quedó envuelto en un escándalo por la denuncia de su ex empleada Sandra Heredia quien lo acusó de maltrato, de echarla sin fundamentos y de tenerla en negro. Terminaron firmando un acuerdo y él siempre negó que las acusaciones pudieran complicarlo judicialmente.

 

Según fuentes muy fidedignas del entorno de Triaca, el aún funcionario habló con su familia respecto a la posibilidad de mudarse a Roma y entre todos decidieron que lo mejor sería quedarse en Buenos Aires. Así, rechazaría la oferta de ir al Vaticano.

 

Aunque con Sica su relación sea buena, lo cierto es que existe una intriga palaciega en la salida de Triaca de Trabajo. El ministro del Transporte, Guillermo Dietrich, inició una avanzada sobre el área de influencia de Trabajo.

Triaca ya tiene agendada una actividad si es que deja su cargo antes de enero próximo, como él cree: se entrevistará con el Papa Francisco, en Roma.

 

 

Fuente: DiarioVeloz