AUDIO | Caso Lucio Dupuy: el estremecedor recuerdo de Mateo, el niño puntano al que sus padres encadenaban en el patio

Audio: Laura Torres, docente de la Escuela N° 313 Rosario Mercedes Simón

El crimen de Lucio Dupuy, el niño de 5 años asesinado a golpes el viernes pasado en la provincia de La Pampa, trajo a la memoria un episodio similar que se vivió hace 5 años en San Luis pero que tuvo un final bien diferente.

En el año 2016, gracias a una denuncia de vecinos, se pudo conocer la situación de maltrato constante que vivía Mateo, un niño de 7 años domiciliado en la capital puntana. El caso terminó con una condena a los padres, quienes le hacían vivir un verdadero calvario al pequeño.

Una docente del nene en la escuela N°313 Rosario Mercedes Simón había advertido un año antes las consecuencias físicas que presentaba el nene. La maestra, Laura Torres, recordó en SanLuis24 Radio esa situación, tras la noticia de la muerte de Lucio.

A partir de la denuncia de un vecino, la Policía encontró a Mateo encadenado y amordazado en una silla en el patio de su casa. El ingreso a la casa estaba cerrado con candado, por lo que el pequeño no tenía ninguna posibilidad de escapar.

Recién ahí, en agosto de 2016, intervino la Policía, la justicia y el Programa Familia Solidaria, que derivó al niño a una familia en custodia.

En julio de 2017, por un fallo unánime de la Cámara del Crimen Nº2, María del Carmen García y Antonio Torres, padres del pequeño y principales acusados, fueron condenados a doce años de prisión por maltratar y atar a su hijo Mateo.

Torres rememoró que en 2015, cuando era docente de Mateo, hubo cambios en la práctica escolar para advertir sobre posibles situaciones de violencia que estuvieran sufriendo los chicos. Ante una sospecha, “se hacía un informe tipo anecdotario de lo que observamos en el niño, lo elevamos vía jerárquica al directivo y se encargaba de comunicar la situación al Juzgado”, describió la maestra.

“En marzo de ese año nosotros empezamos a detectar está situación que nos preocupaba desde la familia, porque observamos de cómo lo traían a la escuela, de los tironeos que le daban, lo que la madre manifestaba a los docentes como que su hijo tenía mala conducta y que era celiaco por eso que no se nos ocurriera darle la merienda que le correspondía en la escuela”, agregó.

Además resaltó que los docentes deben estar preparados “para detectar cualquier signo de maltrato infantil y en este caso el niño lo manifestaba”, indicó.

La docente insistió que el vínculo afectivo que se logra con los estudiantes “permite que se expresen y empiecen a hablar más allá de los signos en el cuerpo”.

Y añadió: “Es importante detectar estos signos rápido, no podemos dejar pasar situaciones como las de Mateo o como las de Lucio porque las marcas están, el comportamiento de los niños está, los signos de los niños están, siempre manifiestan en una charla si no tiene marcas visibles, en un diálogo que tengamos con los chicos es muy fácil detectar el abuso sexual y el maltrato infantil”.

Remarcó que desde la Institución a la que asistía Mateo “se actuó bien” pero a partir de la primera denuncia pasó un mes y “volvimos a denunciar, pero en agosto del 2015 la madre lo cambia al nene de escuela y desde ahí nosotros no pudimos segur el caso; luego fue cuando el niño fue rescatado por su vecino de casualidad porque hubo una falla terrible del sistema”.

Para Torres también debe haber un replanteo desde las Instituciones donde se brindan las careras para ser docentes “porque me parece que en estos momentos muchos docentes no están preparados en esta actividad con el compromiso que debe ser un 80% y que lo principal es velar por la infancia de nuestros niños, más allá de que la justicia falle”.

“En el momento que elegimos la docencia sabemos que nos arriesgamos a un montón de cosas con estos casos al denunciar situaciones de violencia pero es lo que debemos hacer, no se negocia eso y en el caso de Mateo podría haber fallado también como con Lucio, pero hubo suerte de que el niño hoy tiene vida y eso no da un poco de tranquilidad”, completó la maestra.