Caso Nora Dalmasso: una genetista forense puso en duda el procedimiento de análisis bioquímico

Una genetista forense que declaró como testigo este lunes en el juicio a Marcelo Macarrón por el crimen de su esposa Nora Dalmasso, cometido en noviembre de 2006 en la ciudad cordobesa de Río Cuarto, puso en duda el procedimiento para realizar el análisis bioquímico de las muestras extraídas del cadáver de la víctima y dijo que probablemente se vio “alterado o modificado la integridad” de los hisopados.

La semana pasada había declarado Héctor Zabala, uno de los bioquímicos policiales que analizó los hisopados y había afirmado que “se encontró semen aunque no espermatozoides”, las células sexuales masculinas necesarias para la determinación genética.

Por su parte, la genetista forense Nidia Modesti declaró este lunes que cuando analizó las mismas muestras en el Laboratorio de Biología Molecular del Centro de Excelencia en Productos y Servicios de la Provincia de Córdoba (Ceprocor) “no se encontró” semen.

Con respecto a los resultados informados oficialmente por Zabala durante la instrucción de la causa, la testigo dijo que probablemente se haya “alterado o modificado la integridad” de los hisopados al utilizar otro método para realizar los estudios, y que al haberse tomado una sola muestra luego no se pudo hacer otros análisis.

Otro estudio realizado en 2012 por la genetista Modesti, también había determinado que restos genéticos encontrados en el cuerpo de Nora eran compatibles con el linaje Macarrón, pero que correspondían a varios días antes del hecho criminal.

La científica también determinó la existencia de ADN desconocido en el cinturón de la bata que se utilizó para el estrangulamiento y en una de las sábanas de la cama donde fue encontrada sin vida la víctima, que no correspondía a Macarrón.

Luego del testimonio de Modesti, el único de la jornada 26 del juicio, se incorporó por lectura el informe científico del presentado por Jack Ballantyne, del FBI (Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos), y pasó a cuarto intermedio hasta este martes a las 9.

El viudo Macarrón, de 62 años, enfrenta este juicio como único acusado por el delito de “homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal”, que contempla la pena de prisión perpetua.

La acusación fiscal sostiene que, presumiblemente, unos meses antes del 25 de noviembre de 2006, Macarrón, “en acuerdo delictivo con personas aún no identificadas por la instrucción, instigó el crimen de su mujer por desavenencias matrimoniales”.

Agrega que, mientras el acusado se encontraba en la ciudad de Punta del Este participando de un torneo de golf, entre las 20 horas del 24 de noviembre de 2006 y las 3.15 del 25, al menos una persona ingresó en la casa de Nora, en barrio Villa Golf de la ciudad de Río Cuarto, describe la acusación.

El homicida, “aprovechándose de la indefensión de la víctima, aguardó que ésta realice su rutina previa al descanso y abordó a Nora Dalmasso, de 51 años, una vez que ésta se encontraba dormida en la habitación de su hija, ubicada en la planta alta de la vivienda”.

En esas circunstancias y “cumpliendo el plan delictivo acordado previamente con Macarrón y sus adláteres, la tomó del cuello, ejerciendo una fuerte presión con sus manos, anulando así toda posibilidad de defensa”.

Seguidamente, “utilizó el cinto de toalla de la bata de baño que se encontraba en la habitación, realizando un ajustado doble lazo alrededor del cuello, ocasionando la muerte por asfixia”, según la acusación fiscal.

Fuente: Diario UNO