Caza de delfines: repudio por una matanza de más de 1400 animales en las Islas Feroe

La caza de delfines fue duramente cuestionada luego de que barcos de pesca finalizaran una jornada en la que mataron a más de 1.400 animales cerca de las Islas Feroe en el norte del océano Atlántico, lo que se estima fue una avanzada récord, según el biólogo marino isleño Bjarni Mikkelsen. 

Los vehículos condujeron a las especies de delfines de lados blancos cerca de las costas de Skalabotnur en Eysturoy, Dinamarca, para encerrarlos y así acuchillarlos. Sus cadáveres fueron cortados para el consumo humano de las personas residentes de la zona. 

Se viralizó una imagen en la que se ven los restos de los mamíferos en la orilla de aguas enrojecidas por la sangre siendo observados por personas como si nada, lo que generó mucho enojo entre los usuarios de las redes sociales. 

Según fuentes oficiales de las Islas Feroe, cada año se cazan 600 ballenas piloto, el principal mamífero blanco de la actividad, y los delfines suelen alcanzar un número mucho más bajo, como los 35 que fueron capturados en 2020. Es por eso que esta última jornada de caza cobró tanta relevancia. En tanto, muchas personas residentes de las islas han manifestado su descontento, conmocionadas por la imagen que circuló. 

Posturas sobre la caza de mamíferos marinos

Los sectores conservacionistas han criticado fuertemente a los cazadores por esta última jornada, ya que consideran que la matanza es cruel e innecesaria, algo que vienen advirtiendo hace muchos años. Esta vez, se han sumado grupos que incluso practican la captura de animales como una salida económica.

Por su parte, muchas otras personas del lugar ligadas a la actividad de caza de estos mamíferos aseguran que es una forma sostenible de conseguir alimentos de la naturaleza y que además representa un rasgo de su identidad cultural, algo que se practica hace cientos de años en las islas. 

Respuesta del sector ballenero

El presidente de la Asociación de Balleneros de las Islas Feroe, Olavur Sjurdarberg, reconoció que la matanza “fue un gran error”, al ser consultado por la BBC sobre los hechos ocurridos.

Tras catalogarla como “excesiva”, explicó que el grupo pesquero no se había percatado de la cantidad real que había en la manada de delfines y al principio “estimaron que sólo había 200”. Si bien él no participó de la jornada de caza, consideró que “alguien debió haberse dado cuenta” de lo que estaba pasando. 

Fuente: BAE Negocios

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