Cómo evitar que una hamburguesa vegetal se deshaga

Para que la hamburguesa vegetal quede más compacta y no se rompa en el proceso de elaboración, es mejor añadir a la masa vegetariana un aglutinante como puede ser el huevo, maicena, pan rallado, harina de trigo o harina de garbanzos. La base de las hamburguesas vegetarianas puede estar compuesta por muchos ingredientes, desde los crujientes copos de avena, el arroz, el mijo, la espelta verde, el bulgur o el cuscús, hasta la quinoa y legumbres como las lentejas, los garbanzos y las alubias.

Por lo general, el ingrediente principal se combina con verduras frescas como la zanahoria, la chirivía, el brócoli, la coliflor, la remolacha, el calabacín, el colinabo y los pimientos. Sin embargo, estos vegetales deben cocinarse al vapor o hervirse primero y luego picarse antes de ser añadidos a la masa.

Si se quiere una hamburguesa con un sabor más especial, se pueden incorporar nueces picadas, semillas de girasol o de calabaza. Para obtener una corteza crujiente, las hamburguesas pueden empanarse previamente o rebozarse en nueces picadas. Si se hacen muchas, se pueden cocinar al horno, lo que evita la grasa de la fritura y las consecuentes calorías.

Las hamburguesas vegetarianas pueden comerse calientes o frías, por ejemplo, con una ensalada verde, puré de papas, verduras al horno, salsa de tomate, salsa de yogur o queso fresco con hierbas.

Cómo hacer hamburguesas de legumbres

Obviamente que el ingrediente principal son las legumbres cocidas. Para aglomerar la masa, se puede utilizar avena en copos. Y para darle sabor, las hierbas, especias y salsas son ideales.

Para realizar la masa es esencial que las legumbres estén bien escurridas. Si les hace falta líquido se puede añadir después, pero si se empieza con un exceso de agua puede ser más complicado corregirlo. Luego, deben ponerse en un bol o plato y machacarlas con, por ejemplo, un “pisapapas”. Una vez realizado eso, añadir especias y salsas, a gusto.

El paso siguiente es agregar los copos de avena necesarios para formar una masa. Mezclarlo bien y dejar reposar alrededor de 10 minutos está bien porque la avena absorberá el líquido que haya en la masa y quedará más dura. Para que nos queden como las compradas en supermercados, se puede usar un molde. A mano también es posible, presionando bien la masa para que queden bien compactas.

Así las hamburguesas quedan listas para congelar, lo cual es muy recomendable ya que van a durar mucho tiempo, y para cocinarlas no hace falta descongelarlas, ya que van directamente a la sartén, a fuego medio-bajo con un poquito de aceite. Como salen duras del congelador es imposible que se rompan al ponerlas a cocinar.

Se hacen casi solas, por lo que no es necesario moverlas ni aplastarlas. En caso de que se doren muy rápido, se debe bajar el fuego. Y para que no se rompan, no darlas vuelta con un tenedor, sino con una espátula. Aunque la masa se puede comer tal cual, las hamburguesas de legumbres son mucho más ricas bien cocidas aunque estén apenas doradas.

Fuente: TN

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