Comprar un Mini PC: guía y consejos que necesitas conocer

Hacerse con un mini PC es como comprar cualquier otro tipo de ordenador, solo que de menor tamaño, por lo que puede ser un proceso sencillo o complicado, según se mire. Para acertar en tu elección hay una serie de factores que debes tener en cuenta y te ayudarán a escoger el equipo que mejor se ajuste a tus necesidades. Pero no te asustes, vas a comprobar que hay mucho entre lo que elegir.

Eso sí, en los mini ordenadores, dadas sus reducidas dimensiones y sus características específicas, tendrás que contemplar algunos detalles que tal vez no son tan importantes al elegir un ordenador de sobremesa tradicional, o un ordenador All-in-One de escritorio. Esto se debe sobre todo a que lo compacto en ocasiones hace que se sacrifiquen algunos aspectos.

Entre los detalles más importantes a valorar están la capacidad de refrigeración de los componentes internos del PC, la cantidad de conectores  o el hardware que puedes añadirle en un futuro, ya que el espacio disponible en estos ordenadores compactos o mini PC es más reducido. Pero podrás comprobar que, aun así, están a la altura de la mayoría de equipos de sobremesa.

En esta guía y consejos para comprar un Mini PC vamos a repasar algunas claves con las que te será mucho más sencillo elegir el mini PC que se ajuste a tus necesidades en lo posible.

Barebone vs. mini PC

Antes de nada, conviene hacer distinciones que pueden llevar a confusiones a la hora de adquirir tu mini PC. Hasta no hace mucho tiempo, algunos fabricantes ofrecían sus mini PC en formato barebone.

Pero ¿qué es un barebone? Se trata de un ordenador que no está totalmente ensamblado, de manera que el producto solo incluye los componentes básicos para la plataforma: la caja, placa base y fuente de alimentación. El resto de componentes los tendrá que comprar e instalar el cliente.

Por lo tanto, aparte de este kit barebone, tienes que elegir qué procesador, disco duro o memoria RAM quieres instalarle. Serás tú quien finalmente terminará de comprar los componentes que faltan, de montar todo el conjunto y de ponerlo en funcionamiento.

Por otro lado, también puedes encontrar mini PCs totalmente ensamblados y listos para funcionar. Estos ya incluyen el procesador, la memoria RAM y el almacenamiento interno, por lo que a la hora de comprar el tuyo debes elegir qué modelo es el adecuado en términos de potencia y capacidad de almacenamiento.

Obviamente, el precio de los barebones es muy inferior, dado que le faltan algunos componentes y no incluyen licencia para el sistema operativo, pero para completarlos necesitarás contar con unas nociones básicas sobre el montaje de los componentes del ordenador. También debes poner atención a la hora de elegir los componentes que faltan para que sean totalmente compatibles con la placa base del barebone.

En cambio, los mini PC son algo más caros si los comparas con los barebones, pero están listos para ser usados e incluyen un sistema operativo ya instalado y su licencia de uso. Para no dar lugar a confusiones, este es un detalle que tendrás que tener muy presente a la hora de elegir tu mini PC.

El sistema operativo será decisivo

La actual oferta de mini PCs abarca a los principales sistemas operativos, por lo que antes de elegir uno u otro, conviene tener en cuenta qué sistemas operativos quieres (y puedes) utilizar en tu mini PC.

Los mini PCs con sistema operativo Android o Android TV Box suelen ser más sencillos de utilizar ya que básicamente es como utilizar un móvil, pero en lugar de utilizar una interfaz táctil, utilizas un teclado y un ratón. Los miniordenador con Android son ideales como centro multimedia y de entretenimiento por su facilidad de uso y la extensa oferta de apps que ofrece Google Play.

Por otro lado, existen muchos mini PC con versiones de distros Linux preinstaladas y listas para usar. Estos dispositivos pueden llegar a ser un poco más complicados de usar si no estás acostumbrado a utilizar este tipo de entornos de escritorio, pero tras un corto periodo de adaptación resultan muy estables y son ideales como servidores multimedia o como equipos para ofimática.

Por último, tenemos los ordenadores compactos con Windows 10 o macOS. Estos ordenadores funcionan como cualquier otro PC de escritorio pero con un tamaño mucho más compacto.

Elige el procesador adecuado

Uno de los principales aspectos que tienes que tener en cuenta a la hora de comprar un mini PC es el uso real que le vas a dar. No necesitas la misma potencia en un mini PC que quieras usar para reproducir vídeos en una pantalla con resolución 4K, que para uno en el que exclusivamente se van a realizar tareas de ofimática.

En el caso de los mini PC, ese aumento de potencia incide de forma muy significativa en el precio final del dispositivo, ya que miniaturizar componentes de gran rendimiento supone un coste mayor que hacerlo con otros de rendimiento más discreto.

Tampoco conviene ser optimista y dar por sentado que un mini PC con unos determinados componentes será capaz de realizar las tareas que necesitas. Investiga un poco los componentes que lo forman. Eso te ayudará a hacerte una idea más exacta de lo que es capaz de hacer o no el mini PC que has elegido y evitarás decepciones por la falta de rendimiento de tu ordenador.

Además, si no se incluye el procesador en la configuración inicial del mini PC y tienes que elegirlo, debes tener en cuenta qué tipo de procesador admite la placa base. Esto será determinante para conocer el limite de potencia al que podrá aspirar tu mini PC.

Amplía la memoria RAM de tu mini PC

Independientemente de las características que el mini Pc que has elegido traiga de fábrica, es importante mirar al futuro y contemplar las opciones de ampliación de algunos de sus componentes. Así dejarás la puerta abierta a futuras actualizaciones con las que mejorar las prestaciones de tu ordenador compacto.

Con esto conseguirás alargar la vida operativa de tu mini PC, evitando que se ralentice y consiguiendo que conserve su fluidez con el paso de los años. Uno de los elementos que más influirá en el mantenimiento de esa fluidez es la posibilidad de ampliar la memoria RAM de tu mini PC.

Algunos mini PC traen instalada una determinada cantidad de memoria RAM, pero cuentan con zócalos libres en los que podrás insertar nuevos módulos de memoria RAM compatibles y ampliarlas fácilmente. De hecho, será tan fácil como comprar un módulo de memoria RAM idéntico al que tienes instalado y el comportamiento de tu PC mejorará considerablemente. 

Elige un Mini PC escalable

Determinados modelos de mini PC están pensados como un sistema modular al cual puedes añadirles otros componentes como una unidad de disco, un sistema de almacenamiento externo, etc. Estos accesorios se montan sobre el propio dispositivo creando un único bloque.

Fuente: Computer Hoy

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