Condenaron a 5 “narcopolicías” que integraban la Brigada de Investigaciones de Villa Mercedes

El Tribunal Oral Federal de San Luis condenó a los 5 “narcopolicías” que integraban la Brigada de Investigaciones de Villa Mercedes, por secuestro coactivo y apremios ilegales. Los agentes habían sido acusados de cometer una serie de delitos tendientes a apoderarse de drogas y dinero en efectivo, luego de fraguar operativos antinarcóticos.

Las penas impuestas por el tribunal van de los 6 a los 11 años y los ex efectivos de la Policía de San Luis irán a la cárcel una vez que la sentencia quede firme.

El fiscal federal Cristian Rachid había imputado al ex comisario Juan Carlos Acevedo, el ex oficial principal Pablo Colautti, el ex inspector Guillermo Lemos, el ex oficial Williams Díaz y el ex auxiliar Silvio Coria, por tres casos de secuestro coactivo y uno de apremios ilegales, hechos cometidos con el propósito de obligar a las víctimas a brindar información precisa sobre los lugares donde se encontrarían resguardados estupefacientes y dinero para, finalmente, apropiarse de éstos, ya sea en los sitios allanados por orden judicial o en otros previamente identificados con la misma modalidad coactiva.

La causa tuvo su origen a partir de la declaración espontánea –días después de practicados los allanamientos fraguados-, en la delegación Villa Mercedes de la Policía Federal, de una de las víctimas, quien junto a su hermana reconoció su relación con el material estupefaciente secuestrado, dio detalles sobre el origen del mismo, así como de los abusos policiales de los que fue objeto.

Judicializada esa actuación policial, la declaración de la víctima se reencausó a través de la figura del “arrepentido”, en la versión regulada por el –entonces vigente- artículo 29 ter de la Ley 23.737 (agregado por Ley 24.424), iniciando a partir de allí una investigación independiente que permitió desentrañar la maniobra criminal de los acusados.

El 28 de enero de 2015 entre la mañana y el mediodía, tres personas fueron privadas de su libertad por policías de civil en Villa Mercedes y trasladadas a la Oficina de Investigaciones Criminales UR II. En los dos primeros casos, intervinieron al menos cuatro efectivos y dos vehículos, uno de ellos una camioneta Chevrolet S10 blanca doble cabina con los vidrios polarizados, en la que entre las 11:30 y las 12 del mediodía esas tres personas fueron obligados violentamente a subir.

En tanto, alrededor de las 11 de ese mismo día, un Chevrolet modelo Corsa blanco ocupado por dos personas se acercó al automóvil particular que transitaba por la avenida Mitre. El conductor “le preguntó cuánto pedía por su auto, la víctima redujo la velocidad, le dijo que 30.000 pesos. Le pidieron ver el motor, ante lo cual se detuvo y abrió el capó. Ahí, le dijeron que quería ver el baúl, no el capó y recién entonces se identificaron como policías. La víctima fue obligad a conducir hasta la Oficina de Investigaciones.

Según la investigación, uno de los tres detenidos fue torturado con golpes y amenazas de muerte por los imputados y siempre con el mismo objetivo: la exigencia de brindar el lugar de guarda de la sustancia prohibida.

Los policías de la brigada pidieron órdenes de allanamiento ante el Juzgado de Instrucción N°3 de Villa Mercedes, invocando al efecto y haciendo insertar falsamente un parte policial dirigido al juez y firmado por el jefe de la brigada, Acevedo, que en dichos lugares se encontrarían efectos personales supuestamente sustraídos el 24 de enero de ese año a una mujer.

La solicitud del operativo fue recibida en el Juzgado a las 15:30. El juez habilitó los allanamientos para un lapso de tiempo comprendido entre las 16:30 y las 20. En todos los domicilios, se repitió la metodología: los policías hallaban de manera “casual” varios paquetes de marihuana y unas 50 dosis de LSD y daban intervención al Departamento Lucha contra el Narcotráfico.

Mientras tanto, los tres hombres secuestrados continuaban privados de su libertad en la comisaría. Una vez concluidos los procedimientos, fueron “blanqueados” con pedidos de “antecedentes y medios de vida”, firmados por los mismos uniformados que habían organizado la maniobra.

Los imputados fueron juzgados como coautores penalmente responsables de los delitos de secuestro coactivo agravado por tratarse de integrantes de una fuerza de seguridad al momento de los hechos y por la participación de tres o más personas , en concurso real con imposición de apremios ilegales a detenidos, todo ello por tres hechos en concurso real; así como por un caso -el 4° hecho-, de imposición de apremios ilegales agravados por haberse llevado a cabo con amenazas ; y finalmente por falsificación ideológica, en las modalidades de insertar y hacer insertar declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento debe probar.

Los “narcopolicías” habían sido detenidos en agosto de 2016, aunque poco después recuperaron la libertad.

En el veredicto dictado este jueves por el TOF de San Luis, tras los alegatos de los abogados y de la acusación fiscal, se impusieron las penas de: 11 años de prisión para Acevedo, 10 años para Colautti y Lemos; y 6 años y 8 meses de cárcel para Díaz y Coria; éstos últimos, como partícipes necesarios de los delitos.

× ¿Te ayudamos?