Crimen en Guaymallén: cámaras de seguridad registraron el ataque

Felipe Emiliano Carrizo Acosta tenía 23 años cuando, el miércoles por la mañana, le dispararon a corta distancia y por la espalda con una escopeta tumbera en el barrio Belgrano I, de Guaymallén, cercano al Lihué y al San Jorge.

Faltaban algunos minutos para las 12 y médicos realizaban ejercicios de reanimación mientras era trasladado de urgencia al Hospital Central. A las 13.30, los profesionales de la salud constataron el deceso.

La fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos avanzó en la instrucción de la causa y ordenó la aprehensión de un sospechoso el mismo día del hecho por la tarde.

Ver también: El joven asesinado en Guaymallén ya había sufrido ataques armados

Ayer, los detectives sumaron otras pruebas y hallaron una clave: el ataque quedó registrado por dos cámaras de seguridad de negocios de la zona.

En las imágenes a las que accedió la Justicia se observa cómo Carrizo es atacado por dos malvivientes que se movilizaban en una moto de baja cilindrada, tal como contaron los testigos el mismo día del hecho.

La víctima caminaba con un conocido y cruzó algunas palabras con los agresores. Siguió su trayecto y los homicidas retornaron: con un arma de fabricación casera le dispararon por la espalda y se dieron a la fuga.

El registro sirvió para conocer la mecánica del hecho. A su vez, fue utilizado para la identificación de los autores. Es más, uno de ellos –se cree que el homicida– vestía una camiseta del club Atlético Argentino.

La fiscal Ríos se iba tomar hasta hoy para definir la situación procesal del aprehendido ya que tenía en claro que no era el autor material.

Los detectives, por su parte, también comenzaron a rastrillar en la barriada y a analizar los testimonios para conocer un poco más acerca del móvil del hecho.

Testigos contaron que existían algunas broncas –desde hace años– entre Carrizo y el señalado matador (se reserva su identidad por pedido de los investigadores– y que cada vez que se cruzaban se insultaban. Por su parte, también se conoció el resultado preliminar de la necropsia practicada al cuerpo del joven.

En total, Carrizo presentaba siete lesiones en la espalda. Dos de ellas eran postas de plomo y, el resto, esquirlas, detallaron fuentes del caso.

Por las imágenes y el resultado del informe del Cuerpo Médico Forense sostienen que el asesino utilizó un arma tumbera para matar al joven de 23 años.

Lo habían atacado en el 2017

Carrizo había sido noticia el 1 de enero del 2017, cuando resultó baleado durante un tiroteo entre bandas de la zona. Ese día, minutos antes de la 1.30, en pleno festejo por Año Nuevo, el joven recibió un disparo en una pierna y un brazo en el barrio 17 de Noviembre, de Guaymallén.

Producto de ese tiroteo, una mujer de 48 años llamada Liliana Carmen Gutiérrez murió luego de recibir un proyectil en el abdomen. A más de tres años de ese hecho, él o los autores aún no fueron detenidos, detallaron fuentes del caso.

Fuente: El Sol

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