Crónica del día de furia en la Municipalidad de San Luis

No fue un día normal este miércoles para la Municipalidad de San Luis. Ni para sus trabajadores, ni para los funcionarios de la gestión de Enrique Ponce, ni para los vecinos que debían hacer algún trámite y eligieron la peor mañana para asistir al edificio de San Martín y Belgrano.

Lo que debía ser un reclamo legítimo de trabajadores que consideran injusta una medida de despidos terminó con esos mismos trabajadores golpeados, “gaseados” y recibiendo asistencia médica, porque otros trabajadores – vestidos de policías pero apenas Guardias Urbanos – llevaron adelante un violento desalojo que no pudo ser explicado ni siquiera por los funcionarios de Ponce, que solo atinaron a acusar a diestra y siniestra con las ya remanidas frases sobre las “maniobras políticas” contra el municipio.

Todo comenzó cerca de las 11.00 de la mañana, aunque el problema viene de mucho antes. Un grupo de trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) e integrantes de la Comisión Directiva Provincial del gremio realizaron una toma pacífica – aunque ruidosa – del edificio de principal de la comuna, para protestar por el despido de dos empleadas de Estacionamiento Medido.

Las trabajadoras fueron echadas por la gestión de Ponce bajo el argumento que “incumplían las tareas asignadas”. El sindicato afirma que el caso es más que llamativo, ya que seis días antes les habían hecho una renovación de los contratos.

ATE asegura que, en realidad, las despidieron por ser “descubiertas” como militantes activas del gremio y postularse como delegadas en el área en la que se desempeñaban. El reclamo del sindicato no se inició este miércoles: hace dos semanas el secretario adjunto de ATE, Fernando Gatica, envió una carta documento al intendente exigiendo la inmediata reincorporación de ambas; además, pidieron audiencia a las autoridades municipales, sin recibir respuestas.

Con las vías de reclamo agotadas, el sindicato profundizó las protestas y decidió la ocupación pacífica del edificio.

Una vez adentro, con un megáfono, los sindicalistas expusieron sus quejas y convocaron a más gremios a sumarse mientras, de a poco, llegaban los “policías” de la Guardia Urbana, que están bajo la órbita del ex Comisario de la Policía provincial (la verdadera) José Pereyra, en su carácter de Secretario de Seguridad del Municipio. Su llegada coincidió con el cierre total de la puerta de ingreso al edificio tomado, donde ya había algunos periodistas registrando todo lo que pasaba.

Ya en el mediodía, los “policías” comenzaron el desalojo, en el que no escatimaron los golpes, el gas pimienta y los empujones para sacar a los manifestantes del edificio, aun sin detenerse ante mujeres que también protestaban. En el tumulto, también la ligaron los pocos periodistas que alcanzaron a entrar. Otros, que aguardaban en la puerta, tuvieron que alejarse para evitar el impacto de los gases lacrimógenos y de los golpes.

Con celulares y cámaras periodísticas, los presentes alcanzaron a retratar la represión, que después funcionarios de Ponce quisieron minimizar.

Cerca de las 13.30, Francisco Petrino, secretario de Gobierno, e Ignacio Campos, asesor legal, brindaron una conferencia de prensa para anunciar que todos los hechos quedaron registrados en las cámaras de seguridad del Municipio y que las imágenes serán puestas a disposición de la justicia. Y también – faltaba más – para señalar que la manifestación había sido “ordenada por el gobernador Alberto Rodríguez Saá”.

Ninguno de los funcionarios pudo explicar las razones de la violencia con la que actuó la Guardia Urbana, solo se limitaron a afirmar que estaba “todo filmado” y que desconocían si hubo abusos por parte de los efectivos y las razones por las que tenían gas pimienta y palos para actuar. “Eso se lo deberían preguntar al Secretario de Seguridad”, dijo Petrino.

Pereyra, el secretario de Seguridad, no participó de la conferencia de prensa y cuando fue abordado por los periodistas para que diera alguna explicación, solo guardó silencio.

Los trabajadores siguieron con la protesta en la puerta de la Municipalidad, hasta las 17.00 cuando se fueron. Los gremialistas acudieron a la Comisaría 1° a radicar la denuncia correspondiente y aseguraron que el Ejecutivo contrató una patota para agredirlos mientras se manifestaban en la vía pública.

 

En el transcurso de la jornada, los manifestantes recibieron la solidaridad de diferentes agrupaciones políticas y sindicatos que no pudieron evitar comparar la actuación de la “policía de Ponce” con la “doctrina Bullrich” (por Patricia, la ministra de Seguridad) que utiliza el gobierno de Mauricio Macri a nivel nacional para reprimir todo tipo de protestas que cuestione su gestión.

Un dato más: SanLuis24 consultó al abogado y ex policía Juan Carlos Serrano para conocer qué ámbito de actuación tiene una fuerza policial municipal. Aunque argumentó desconocer lo que se había vivido en el Municipio, el letrado recordó que el monopolio del uso legítimo de la fuerza lo tiene el Estado Provincial, a través de la Policía.

Y que las instituciones creadas por las comunas sólo pueden limitarse a tareas como ordenamiento de tránsito y menesteres dictados por ordenanzas municipales que – claro – no pueden contradecir a las Leyes provinciales o nacionales, ni otorgar derechos que no otorgan éstas.

“Mantener el orden es una facultad exclusiva de la Policía provincial”, resumió Serrano.