¿Cuáles serían las trabas de la llegada de Rigoni?

El hermetismo con el que se maneja River en cada mercado de pases es una de las claves del éxito de las negociaciones. Hay sólo tres personas que, entre llamados y mensajes de WhatsApp, siguen el día a día de las posibles incorporaciones: Marcelo Gallardo, Rodolfo D’Onofrio y Enzo Francescoli. Pero desde el seno del club deslizan pistas y hay frases que se han ido instalando en el ambiente. “En cada libro de pases, hay que ver qué fue lo que buscó Gallardo en el anterior”.

 

El entrenador tiene una prioridad marcada en su cuaderno borrador: encontrar al reemplazante del Pity Martínez. Pero si algo aprendió durante su ciclo al frente del Millonario es que la idea de “nombre por nombre” no siempre surte efecto. Buscó incansablemente a un volante por izquierda durante junio de 2015 tras la partida de Ariel Rojas y nunca pudo encontrar al futbolista ideal. Hizo lo mismo en enero de 2016 -y en mercados sucesivos- luego de la ida de Matías Kranevitter y el volante central que se acople a Ponzio sigue sin aparecer. Ni hablar de aquel ‘8 clásico’ que suplante a Carlos Sánchez, en lo que derivó en la recordada novela por Walter Montoya que terminó mal. De todo esto Gallardo tomó nota.

 

¿Cuál es la situación del nacido en Colonia Caroya en 1993? Actualmente está a préstamo en Atalanta de Italia, donde tiene seis meses más de contrato. Sin embargo, una luz de alerta se encendió en River antes de hacer algún llamado: el 4 de agosto de 2018, el mediocampista jugó 28 minutos ante el Arsenal Tula por la Premier League rusa, por lo que ya habría jugado en dos equipos durante una misma temporada y su eventual llegada al Millonario quedaría trunca. Sin embargo, según la FIFA sólo se computan aquellos que jugaron más de seis partidos. “Existen precedentes iguales al caso de Rigoni donde la FIFA le dio el ‘ok’ al jugador. Hoy en día, el futbolista elije donde jugar. Si él se pone firme, el pase se tiene que hacer”, le aseguró uno de los abogados deportivos más prestigiosos del país. Primer ítem -en teoría- solucionado.

 

Si quiere a Rigoni, el Millonario deberá pagar y la movida no le saldrá barata ya que Atalanta acaba de pagar un millón de euros por su cesión por una temporada -más una opción de compra de 15.000.000 millones de euros- y lo lógico sería que pida un resarcimiento para cancelar el préstamo. En caso de no prosperar, debería negociar directamente con Zenit, club dueño de su pase y con quien el cordobés tiene contrato hasta junio de 2021.

 

“Rigoni es un viejo deseo de River y el jugador me ha manifestado que en algún momento quiere jugar allí; a realidad es que hoy tiene un contrato muy elevado de pagar en Argentina”, manifestó el representante Juan Cruz Oller sobre el volante de 25 años, que ya debutó en la Selección. ¿Comienza una de las novelas del verano?

 

Fuente: Olé