Debut Argentino en el mundial con sabor amargo

Desde temprano, el sábado pintaba bien. Cielo despejado, unas pocas nubes nada peligrosas en el horizonte. Temperatura agradable, unos 20 o 22 grados. Algún exagerado en cuero por la calle. Mucho pantalón corto, mucha pollera corta.

A las 16.00 jugaba Argentina. Antes, a las 13.00, Francia – Australia podían ofrecer un buen aperitivo para la espera. El sol ya se imponía en Moscú. Camisetas por todos lados: en las estaciones de tren, en el subte, en la calle. Siempre presentes las mismas: Argentina, Alemania, México, Colombia, Brasil, Rusia, Francia, Japón, y las infaltables de Perú.

El Fan Fest de FIFA en Moscú se empezaba a colmar. Sobresalían las casacas Argentinas. Nuevas, viejas, de homenaje, de entrenamientos, de arqueros, de clubes. Siguieron llegando hasta que comenzó el partido. El calor ya se ponía pesado.

 

Entusiasmo de los argentinos. Francia no parece ser el “cuco” que pintan los medios. Ganó con un penal dudoso hasta con VAR y un gol que casi no entró. Australia se le plantó y casi que lo fue a buscar, pero no le alcanzó. Tensa espera en la última hora antes que el equipo de Lionel Messi saliera a la cancha. Cantos (con bombo incluido) en plena fiesta del Fan Fest, que tiene DJ´s en vivo permanente.

El predio de la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú, donde la FIFA instaló su espacio, repleto de gente de infinitas nacionalidades. Todos quieren ver a Messi, todos quieren ver a Argentina.

El partido, no es mucho más ni mucho menos de lo que se esperaba. La selección de Sampaoli con la pelota, para un lado y para otro. Islandia atrás, muy atrás.

Argentina sin ideas, abre el marcador con Agüero y parece que va a terminar ganando, el rival no tenía muchas ganas de abandonar su juego defensivo.

Los “Vikingos” encuentran un contrataque (¡Ay, Biglia!), no logran elaborar un ataque certero. La defensa Argentina decide ayudar y no saca la pelota. Gol de ellos. Empate, menos van a salir así.

Messi baja demasiado y busca compañía para elaborar el juego. No tiene un socio decente. Hace lo que puede, solo. No prospera demasiado. Termina el primer tiempo, sabor amargo.

Parece que Islandia sale en el segundo tiempo más decidido a buscar una victoria histórica, heroica. El entusiasmo le dura poco, se vuelven a meter atrás. Están cómodos, Argentina sigue sin ideas.

Penal a Maxi Meza cuando quedaba libre frente al arquero tras pase magistral de Messi. El 10 patea, mal, ataja el arquero. Los hinchas islandeses en el Fan Fest lo gritan como si fuera un gol. Y miran cada vez con más cariño el empate.
Los Vikingos se meten todos adentro del área y a reventarla. Así sigue y termina el partido. Messi tuvo dos tiros libres que dieron en la barrera. Preocupación.

 

La salida del Fan Fest fue de caras largas. Con 5 puntos se clasifica a la próxima ronda, se sabe, pero el equipo da pocas esperanzas. Lo dijo Maradona: en el 90 empezamos perdiendo (1 a 0 contra Camerún) y llegamos a la final. Esto recién empieza y el camino es largo, aunque jugando así va a estar difícil.

 

 

Por Facundo Insegna