Del potrero a bases del selecionado frances

Los rincones más recónditos de las villas menos populares de Argentina a veces esconden las mejores joyas en materia fútbol. Diego Armando Maradona, Lionel Messi y tantos otras estrellas nacieron en barrios humildes pero convirtieron su apetito en hambre de gloria. Y algo similar sucede con varios jugadores de la selección francesa, rival en octavos de final.

El medio norteamericano The New York Times analizó la historia de los cracks de potrero con los que hoy cuenta el equipo conducido por Didier Deschamps, que terminó en el primer lugar del grupo C en la Copa del Mundo y se cruzará el sábado en Kazán con la Albiceleste, en busca de la clasificación a los cuartos.

De la nómina de 23 hombres con los que cuenta Deschamps en Rusia, ocho surgieron de los banlieues: Mbappé (Bondy), Paul Pogba (Lagny-Sur-Marne y Roissy-en-Brie), N’Golo Kanté (Suresnes), Blaise Matuidi (Fontenay-sous-Bois), Benjamin Mendy (Longjumeau). Alphonse Areola (de ascendencia filipina), Presnel Kimpembe (Beaumont-sur-Oise) y Steven N’Zonzi (La Garenne-Colombes) son los que completan la lista. Pero en otras selecciones como Marruecos, Portugal, Túnez y Senegal también hay representantes de las zonas marginales de Francia.

Al igual que sucede en Argentina, hay muchas familias oportunistas que buscan salvarse a costa del talento de algún niño. “Se han vuelto algo locos en la última década. Se dan cuenta del dinero que podría conseguir su hijo”, reveló Mohamed Coulibaly, entrenador del club Sarcelles. El caso de Mbappé puede resultar dañino para los jóvenes, ya que una minúscula porción terminará igualándolo o acercándose a su alcance profesional. Pero eso no quita de que estos casos sean fuente de orgullo y esperanza.

“En el Mundial, algunos de los jugadores serán nuestros vecinos o nuestros hermanos pequeños. Son las personas de nuestro universo y por eso representan a Francia”, sentenció Coulibaly.

Fuente: Infobae