Denunciaron que a su hijo lo sentaron sobre una estufa en una escuela de El Volcán

Lo que pasó el jueves pasado con un nene de seis años en la escuela generativa Horizonte de El Volcán parece ser el pico de una escalada de agresiones y maltratos encuadrados como bullying. Ese día, los papás escucharon cuando su hijo le contó al médico que le curó una quemadura en la cola que un compañero le había bajado el pantalón y lo empujó para hacerlo sentar sobre una estufa a gas.

 

El médico de la sala de El Volcán constató que el nene tenía una quemadura grave y que el proceso de curación demoraría unos diez días. Y apenas vio la laceración se dio cuenta que no fue un accidente como dijeron los directivos de la escuela: el pantalón y el calzoncillo no tenían marcas de haber estado en contacto con una superficie caliente.

 

“El jueves como a las 11, 11:30 me llaman de la escuela y me dicen que el nene se había quemado con la estufa. La secretaria también me dijo que había llamando a la ambulancia pero nunca llegó. El argumento que me dio es que la suspendieron porque había llegado yo”, contó Celeste, la mamá del nene en un contacto con SanLuis24.

 

Hasta ahí todo quedaba encerrado en un accidente. Hasta la revisación médica.

 

“El médico nos dijo que hiciéramos la denuncia porque no era una quemadura accidental. Fuimos a la Comisaría del Menor, en San Luis, y lo atendió una psicóloga. Ahí nos enteramos que era víctima de bullying, que un compañerito ya le había pegado en el estomago días antes. Pero hasta ahora no sabemos desde cuándo viene este problema”, aclaró Celeste.

 

Celeste y su marido tienen cuatro hijos: tres varones y una nena. Uno es apenas un bebé; los otros van todos a la escuela generativa Horizonte.“Mi hijo no quiere volver a la escuela porque le tiene miedo a ese nene”, contó.

 

El padre del menor quemado tuvo una conversación con el director de la escuela primaria, Daniel Sosa, que quedó registrado.

 

-Nos sentimos engañados y le explico por qué. Si se quemó así se tendría que haber quemado el pantalón, pero está intacto-, le dijo el padre.

 

-Lo voy a averiguar, papá-, le contestó el director.

 

Sobre el final de la charla, el directivo le dice que “si considera que sus hijos no están cuidados o que la escuela no es apta para el nivel de sus hijos está en libertad de hacer lo que quiera”, sugiriendo un cambio de escuela.