Detenidos de la secta hicieron un pacto de silencio y sus abogados expusieron una estrategia judicial

Una secta criminal que tenía base en la Argentina, pero que contaba sedes en el extranjero fue desbaratada en la noche del viernes tras más de 50 allanamientos en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Este lunes la Justicia buscó indagar a los 19 detenidos, que hicieron un pacto de silencio y se negaron a declarar.

La defensa de los acusados, que no quisieron dar testimonio, planteó que ya fueron investigados y sobreseídos por el mismo delito hace 20 años. Sin embargo, la Justicia informó que la nueva imputación sería por delitos cometidos a partir de 2004.

La principal acusación indica que se dedicaban a la trata de personas con reducción a la servidumbre mediante la coerción. La Justicia emitió 24 órdenes de detención, de las cuales se concretaron 19.

El testimonio de una integrante de la secta

En dialogo con TN, una mujer, que aseguró formar parte de “las conferencias filosóficas” contó que ellos solo se reunían a “leer libros y hablar ideas de filosofía en grupos grandes”. También se refirió al día de las detenciones y relató que cuando llegó la policía ellos solo eran “un montón de personas sentadas tomando café”.

Además, señaló que conocía los antecedentes, pero que fueron sobreseídos de esa causa y que por ello lo primero que les pidió a los oficiales fue que vieran que “no había un solo menor de edad, ni una mujer desnuda y ninguna cosa rara”.

El expediente está en manos de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) y del Juzgado Federal Nº4, a cargo del juez Ariel Lijo, quien libró órdenes de captura internacional para otros miembros de la banda que se encuentran prófugos.

En el lugar fueron entrevistadas unas 66 personas, en su mayoría mayores de edad, que serían víctimas y fueron encontradas en una vivienda ubicada en Estado de Israel 4.457, en el barrio porteño de Villa Crespo, donde funcionaba una de las sedes.

También secuestraron más de un millón de dólares, casi dos millones de pesos, mil libras esterlinas, 100 euros y una camioneta Ford Bronco. Además, entre los objetos encontrados en el procedimientos, hay juguetes sexuales, videos porno e historias clínicas.

Los delitos de la secta que operaba en Villa Crespo y cuántas víctimas acumula

Trata de personas con fines de reducción a la servidumbre, agravado por coerción.

Hurto agravado

Lavado de activos

Asociación ilícita

Ejercicio ilegal de la medicina

Expendio Irregular de medicamentos

Tráfico de influencias

Según la investigación, se estima que el número de víctimas superaría las 300 personas. No eran sólo argentinas ya que también captaron personas extranjeras bajo el mismo método: eran convencidas de venir al país, lo que traía aparejado el aislamiento de sus familiares y realizar distintas maniobras para obtener beneficios económicos.

Los antecedentes de la secta

Juan Percowicz, el líder de 84 años de la secta de Villa Crespo quien puertas para adentro se hacía llamar “El Maestro” o “El Ángel”, era una de las personas de mayor poder dentro de la estructura de la organización conocida como “la escuela del cuarto camino”, “sociedad anónima” o “BA Group” y cuenta con revelador prontuario.

El hombre, de avanzada edad y que ahora se mueve con bastón, fue investigado por primera vez en 1993, cuando estaba al frente de la Escuela de Yoga de Buenos Aires (EYBA). En ese entonces, se lo acusó de cargos similares a los que enfrenta ahora: captación de personas bajo la fachada de un centro de yoga con la finalidad de someterlos a explotación sexual y laboral.

A lo largo de los años, aquella causa pasó por las manos de tres jueces: Mariano Bergés, quien se excusó luego de que los acusados promovieran su juicio político, Roberto Murature y Julio Corvalán de la Colina. Al final de cuentas, la Justicia consideró que no había méritos para procesar ni sobreseer a los imputados por los delitos de estafa, hurto y abuso de mayores por los que fueron investigados, aunque la causa sigue abierta por reducción a la servidumbre.

En 1999, Corvalán de la Colina admitió como querellantes a los padres de dos alumnas de la Escuela de Yoga, María Verónica Cané (27) y María Valeria Llamas (30). Sin embargo, la causa no avanzó.

Fuente: TN