Determinaron que un medicamento contra el coronavirus es completamente inútil

Un estudio reveló que este fármaco es ineficaz para combatir la pandemia. Sorpresa en los especialistas.

Pese a que se evidencie un relajo en algunos sectores de la sociedad, el coronavirus sigue presente y todavía en modo de emergencia.

La vacunación contra el Covid-19 sigue, pero cuando apenas comenzaba —y antes también— ya se sugerían algunos remedios alternativos. Entre los más famosos estaba la ivermectina, promovida tanto por defensores de inmunización como por los fanáticos de las conspiraciones. Ahora, un estudio determinó una sentencia irreversible: la ivermectina es completamente inútil contra el coronavirus.

Esta semana, la revista New England Journal of Medicine determinó que, después de estudiar más de 1.350 pacientes con coronavirus que fueron tratados con ivermectina, el medicamento no previene la internación y mucho menos la enfermedad. “La promoción de la ivermectina, cuando había otras terapias efectivas disponibles, probablemente resultó en la muerte de muchos estadounidenses”, lamentó David Boulware, Universidad de Minnesota.

La promoción de la ivermectina, sin embargo, no solo estuvo a cargo de extremistas o exagerados como el presidente brasileño Jair Bolsonaro —que se trató con ivermectina y cloroquina durante su aislamiento—, sino que muchos defensores de las vacunas también defendieron a un medicamento que había sido rechazado tajantemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y hasta por uno de los fabricantes de la ivermectina.

“Es una auténtica locura, se están tomando dosis calculadas para un caballo que puede pesar diez veces más que una persona”, había alertado Carlos Chaccour, director del proyecto científico contra virus emergentes de Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). “Los resultados disponibles hasta el momento no son suficientes para asegurar que la ivermectina sea eficaz para prevenir o tratar Covid-19”, añadió el Conicet. Tenían razón. Pero no fue suficiente.

La locura por el coronavirus y la promoción inútil de la ivermectina llevó a que el medicamento tenga picos de búsqueda en Google y que las recetas aumenten un 2.400% en Estados Unidos: antes de la pandemia eran 3.600 por semana, mientras que el coronavirus elevó ese número hasta 88.000. Eso llevó a que Medicare y las aseguradoras privadas desperdiciaran unos 130 millones de dólares al año en recetas de ivermectina.

Cómo fue el estudio

El ensayo involucró a 1358 pacientes que presentaron síntomas de Covid en 12 clínicas de salud pública en Brasil a mediados de 2021. Todos los sujetos tenían al menos una afección médica que apuntaba a un riesgo relativamente alto de hospitalización, como una edad de 50 años o más, diabetes, hipertensión, cáncer u obesidad.

La mitad recibió ivermectina durante tres días y la mitad recibió un placebo. El objetivo era averiguar si la ivermectina reducía la posibilidad de hospitalización o una visita a la sala de emergencias debido a un empeoramiento de los síntomas de coronavirus. La conclusión es que la ivermectina no tuvo un efecto estadísticamente significativo.

“No encontramos un riesgo menor significativo o clínicamente significativo de ingreso médico a un hospital o de observación prolongada en el departamento de emergencias… con ivermectina”, dice el estudio.

“No observamos ningún beneficio con la ivermectina en comparación con el placebo entre los pacientes que comenzaron el régimen de prueba dentro de los 3 días posteriores al inicio de los síntomas”, escribieron.

De hecho, un subgrupo incluso mostró una pequeña tendencia en el grupo de ivermectina hacia tasas más altas de visitas a la sala de emergencias y hospitalizaciones. Aunque la tendencia no fue estadísticamente significativa, “la tendencia no fue favorable”, dijo David Boulware, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota y uno de los autores del estudio. “Ahora que las personas pueden sumergirse en los detalles y los datos, con suerte eso alejará a la mayoría de los médicos de la ivermectina hacia otras terapias”, concluyó.

Fuente: ámbito