El Banco Central tuvo que hacer tres movimientos simultáneos para contener la escalada del dólar

Transcurrido el mediodía el dólar se disparaba cerca de 3% tanto en el segmento mayorista como minorista, por encima de los 40 y 41 pesos respectivamente. Fue entonces cuando el Banco Central apeló a las herramientas de que dispone para enfrentar una devaluación más profunda que lo deseado: la absorción de liquidez con Leliq y la suba de tasas.

En simultáneo se produjo una inusual venta de dólares a futuro, que agentes financieros atribuyeron al Banco Central o, eventualmente, a alguna entidad oficial.

El Banco Central no puede ahora intervenir en forma directa en el mercado de cambios para frenar o sostener al dólar con mayor contundencia. El acuerdo stand by con el Fondo Monetario Internacional (FMI) permite al equipo de Guido Sandleris comprar divisas por debajo del piso de la zona de libre flotación, en lo que considera una expansión genuina de pesos, o bien vender si supera el techo previsto.

En las últimas ruedas la aceleración del tipo de cambio se produjo dentro de la zona de “no intervención”, que aumenta a un ritmo de 2% mensual en el primer trimestre de 2019, por eso le quedan a la entidad monetaria acciones indirectas para influir en el precio del dólar.

Amilcar Collante, economista del CeSur (Centro de Estudios Económicos del Sur), apuntó que “la estrategia del Banco Central vino bien hasta enero, con un dólar controlado y descenso de los rendimientos a la vez. Ahora no tiene margen para la intervención, porque con un techo tan alto de la zona de no intervención no tiene posibilidad”.

“Las herramientas para intervenir en mercado del BCRA son indirectas, sea vía licitación de Leliq y su consecuente tasa de interés; intervención en el mercado de futuros, y también que el Tesoro nacional venda dólares. Esta última estaba planteada para utilizar a partir de abril”, afirmó Collante.

Los operadores atribuyeron al BCRA una importante intervención con ventas de dólar a futuro, aunque esta operatoria no se hace pública. En este mercado se realizan posturas en pesos, pero atadas al tipo de cambio vigente al momento de vencer los contratos. Cuando el Central vende dólar a futuro, marca el sendero de expectativas de devaluación del mercado para los próximos meses.

En el Rofex se negociaron contratos de dólar futuro por USD 1.293 millones. Las posturas para fin de mes concluyeron a $40,05, mientras que para diciembre de 2019 cerraron a 53,40 pesos.

Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, explicó que “intervenciones en los mercados de futuros con ventas en los plazos más inmediatos, mayor absorción vía Leliq y aumento simultáneo de la tasa fueron las herramientas utilizadas para diluir la presión sobre el dólar”.

Un analista financiero expresó a Infobae que “las versiones coinciden en que la entidad salió a vender en todos los segmentos de futuros cuando el dólar subía a máximos” a media rueda.

“Hubo una gran suba y una gran baja durante la rueda con mucho volumen operado, que podría obedecer a una incursión oficial, aunque también podría ser parte de movimiento propio del mercado ante precios que se evaluaban como convenientes”, apuntó otro operador.

Luego, en coincidencia con el tramo final de la rueda cambiaria, el BCRA realiza su habitual licitación de Letras de Liquidez (Leliq) a siete días. Este título de deuda que emite la autoridad monetaria solo puede ser suscripto por bancos, que a su vez pueden integrarse como encajes remunerados.

Por una parte, el Central convalidó una fuerte suba de 153 puntos básicos en las tasas de retorno de Leliq, referencia de la política monetaria, a 46,01% anual en promedio, un rendimiento positivo en términos reales –que le saca ventaja a la inflación- que desincentiva la demanda de dólares y vuelve más atractivo posicionarse en pesos. La tasa máxima adjudicada rozó el 50% anual.

 

Fuente: Infobae

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