El gobierno nacional recibirá al gobernador Alberto Rodríguez Saá

El de este miércoles no fue el Marcos Peña altivo y frontal que solía recibir la Cámara de Diputados. El de ayer fue un jefe de Gabinete que se mostró apocado y a la defensiva, que evitó -a diferencia de otras oportunidades- confrontar de igual a igual con la oposición más dura.

En su primera presentación ante el Congreso después de la crisis económica más difícil que le tocó atravesar al Gobierno, Peña reivindicó la decisión de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) y convocó a la oposición a un acuerdo nacional.

Los opositores, incluso los más moderados, se mostraron escépticos ante la convocatoria del Gobierno, reiterada por Peña.

“No queda claro a qué diálogo nos convoca el Gobierno. No queremos esperar al Presupuesto 2019: queremos discutir tarifas, precios, programas de desarrollo industrial y no un plan de ajuste”, enfatizó el diputado Pablo Kosiner, jefe de los “peronistas racionales” -así los llama el oficialismo- que se aglutinan en el interbloque Argentina Federal.

Por parte de la oposición, Peña sólo recibió críticas y miradas escépticas sobre el llamado al “gran acuerdo nacional” que hizo el presidente Mauricio Macri en los últimos días. “¿Para qué quieren ir al diálogo nacional? ¿Para que firmemos el plan de ajuste? ¿Para que firmemos el acuerdo con el FMI?”, lo acorraló Rossi.

Más duro fue el exministro de Economía, Axel Kicillof. “Pasamos por una de las corridas cambiarias con más zozobra, con más impericia, de la que tengamos memoria. O sea que sí estábamos incubando una crisis, lo que pasa es que como hicieron en 2015 y también en 2017, trabajan ocultando con el marketing y la mentira las cosas que hacen”, lanzó el diputado.

Desde el Frente Renovador, Graciela Camaño advirtió que el Gobierno “perdió mucho tiempo” y “se relajó demasiado” en sus primeros dos años de gestión, y avisó: “No van a contar con nosotros para seguir ajustándole el bolsillo a los trabajadores”.

Por parte del bloque de los hermanos Rodríguez Saá en la Cámara baja, Unidad Justicialista, tomaron la palabra los legisladores Andrés Vallone, Karim Alume y Victoria Rosso.

Fue el primero quien indago al jefe de ministros acerca de la deuda que la Nación mantiene con la provincia de San Luis.

El ex intendente de Juana Koslay comenzó diciendo que la respuesta escrita que mando Peña decía que el gobierno “estaba esperando que la justicia defina el monto total de la deuda”. Algo que “el pelado puntano”, como algunos conocen a Vallone en la Camara baja, reconoció cierto.

Pero más allá de eso, el legislador sanluiseño le pidió que se abra un ámbito de diálogo entre las dos partes (la deudora -el gobierno nacional- y la acreedora -el gobierno de San Luis-).

Por último le pidió que contesten los pedidos de audiencia del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá y que de una vez por todas lo reciban en Casa Rosada.

A todo eso, Peña respondió que acababa de hablar con el ministro Rogelio Frigerio y que van a coordinar una reunión para la semana siguiente con el gobernador de San Luis, una vez que el mismo jefe de Gabinete regrese de su viaje a Cuba.

 

San Luis 24 Redacción Buenos Aires