El hijo de Gabriela Michetti se pronunció a favor de la legalización del aborto

Hace muy poco tiempo que Lautaro Cura dejó de aparecer en los medios como el hijo de Gabriela Michetti para emerger como el modelo publicitario de Félix, el novio de Rosario Ortega o el líder de la banda de pop Isla de Caras.

Pero esta semana el proceso de autonomía del músico de 25 años quedó plasmado, además, en un declaración que dará que hablar, ya que se pronunció a favor de la legalización del aborto, en clara oposición a la postura que había fijado la vicepresidente de la Nación.

Cura sorprendió a los integrantes del programa Toco y me voy, de Radio a la Calle, mientras presentaba Chango, su nuevo álbum. La recurrente utilización de la palabra “bebito” para describir su nueva obra, impulsó a uno de los periodistas a preguntarle sobre la ley de interrupción voluntaria del embarazo. “Estoy a favor del proyecto de ley”, fue su escueta respuesta.

Michetti fue tajante al afirmar que “no hubiera permitido” el aborto ni siquiera en casos de violación pese a que la actual ley lo autoriza. “Lo dije claramente siempre. Lo podés dar en adopción, ver qué te pasa en el embarazo, trabajar con psicólogo, no sé”, señaló la vicepresidente en un reportaje al diario La Nación.

Lo que sucede con Cura —quien además de músico es licenciado en comunicación y trabaja en un documental sobre la vida de Charly García— no es una excepción a la regla: otros hijos de políticos no comulgan con sus padres en esta discusión que se dio tanto en el recinto como en la calle.

Algunos de estos jóvenes, incluso, lograron cambiar el voto de sus progenitores. El diputado del PRO, Carlos Roma, se reconoció en esa situación. “Un día mi hijo de 14 años me dijo: ‘Papá ¿qué cambia si no votás la ley? No cambia nada, no resolvés nada ¿Para qué sos político?’. Y tenía razón. Yo creo que hay vida desde la concepción, pero no puedo imponer mis creencias personales a los demás y por eso, aunque contrariado, voté la ley”, confesó.

Lo mismo entendió Mirtha Tundis luego de una conversación con su nieta. “Me costó mucho. No fue fácil para mí. Todos conocen mi historia. Todos saben que en 2016 apoyé un proyecto en contra del aborto. Cuando comenzó a tratarse el tema, y escuché todas las voces, empecé a abrir mi cabeza. Al final, escuchando a mi nieta de 12 años, tan adulta, cuando me dijo “hay mujeres que se mueren en un garage, porque se hacen en lugares clandestinos”, la verdad es que me llegó al corazón. Y eso es lo que me decidió”, detalló.