El increíble camino de Croacia hasta la final del Mundial

Tan sólo 9 meses le bastaron al DT Zlatko Dalic para formar un equipo que será, al menos, subcampeón mundial. El entrenador no se sentaba en el banco croata en los primeros días de octubre de 2017.

En la carrera hacia la Copa del Mundo Rusia 2018, Croacia compartió grupo con Islandia, Ucrania, Finlandia, Turquía y Kosovo. En las eliminatorias europeas el primero de cada grupo clasifica, mientras que el segundo juega repechaje contra el segundo de otra de las zonas.

La sorprendente Islandia marchaba firme hacia su primer mundial mientras que la segunda colocación tenía un interesante duelo entre Croacia y Ucrania: más picante se ponía porque se enfrentaban en la última fecha.

El 6 de octubre del año pasado, mientras la selección Argentina empataba sin goles frente a Perú en la Bombonera y destinaba su clasificación al milagro de Messi en Ecuador, Croacia la pasaba mal: empató con Finlandia, permitió que Ucrania lo alcanzara en el segundo puesto y que Islandia se encaminara a clasificar.

Ese resultado motivó que la Federación de Fútbol de Croacia pidiera la renuncia de Ante Cacic, entonces DT del equipo, y la asunción de Dalic para “salvar la ropa” en la última fecha. Es decir, jugar el repechaje.

Tres días después, el 9 de octubre, Croacia y Ucrania, empatados en puntos, jugaban entre sí. “Técnico que debuta gana” dice una vieja frase del fútbol que no siempre se cumple. Con Dalic sí se cumplió. Fue el día que Messi se inspiró y Argentina clasificó de manera agónica a la Copa del Mundo.

Croacia ganó (2 a 0 con dos goles de Kamaric) y se clasificó para jugar la repesca. En el sorteo también salió favorecida: le tocaba jugar con Grecia, una de las selecciones más flojas de las que habían llegado a esa instancia.

El equipo ahora finalista de la Copa Mundial se despachó con un 4 a 1 en el global que le aseguró su quinta participación en la cita máxima del fútbol.

El sorteo llevó a Croacia al Grupo D, cuya cabeza de serie era Argentina, una selección que vivió momentos similares en eliminatorias: cambio de técnico en la parte final, clasificación en las últimas fechas, poco tiempo de trabajo entre el nuevo DT y los jugadores. Al equipo europeo le tocaba, además, un conocido rival: Islandia, que lo había relegado meses antes.

El comienzo, sin embargo, fue contra Nigeria: ahí el equipo de Dalic mostró una de sus mejores versiones: firme defensa, mediocampo con buen manejo de pelota (de la mano de Luka Modric y Rakitic), delantera potente, colaboración de volantes y defensores tanto en ataque como en defensa, solidaridad y concentración de todo el equipo.

Fue un triunfo 2 a 0 que alertó a la selección de Jorge Sampaoli, que la tenía que enfrentar después de un triste empate contra Islandia.

Contra Argentina se vio la mejor versión de Croacia. Con un primer tiempo más bien parejo, tras el gol de Rebic, aquel que se aprovechó del error de Caballero, el team de Dalic fue un festival de manejo del balón. Un 3 a 0 dolorosísimo para la albiceleste que le significó a los croatas el primer lugar del grupo.

El resto es historia conocida y reciente: triunfo contra Islandia para ayudar a Argentina (que tenía que ganarle a Nigeria y esperar), definición contra Dinamarca por penales, definición contra Rusia por penales y triunfazo en el alargue contra Inglaterra para quedar a un paso de la gloria.

Tanto jugó Croacia en este mundial que llegará con la rara marca de haber jugado el equivalente a un partido más que su rival, Francia, el próximo domingo: sumados los 30 minutos de cada alargue son 90 minutos más que el representativo del país que perteneció a la ex Yugoslavia disputó a lo largo de la copa. Sin hablar de la presión, los nervios y todo lo que significa definir por penales y dos veces.

Tan sólo 9 meses le llevó a Dalic armar este equipo. Tan sólo 9 meses para alcanzar un objetivo soñado para Croacia, más allá del resultado de la final. ¿Cuáles fueron las claves? Fútbol simple, cada jugador juega en su puesto, no inventa posiciones, sus dirigidos lo adoran.

Las comparaciones son odiosas pero es inevitable pensar que Sampaoli lleva en Argentina más de 13 meses y ni siquiera hubo un partido en que la selección mostrara un nivel de juego aceptable, que iba en busca de una idea, de una identidad.

También el casildense asumió casi de emergencia en un momento futbolístico complicado. Clasificó al Mundial, sí. Pero el camino en la Copa fue penoso.

 

Por Facundo Insegna.

El increíble camino de Croacia hasta la final del Mundial

Tan sólo 9 meses le bastaron al DT Zlatko Dalic para formar un equipo que será, al menos, subcampeón mundial. El entrenador no se sentaba en el banco croata en los primeros días de octubre de 2017.

En la carrera hacia la Copa del Mundo Rusia 2018, Croacia compartió grupo con Islandia, Ucrania, Finlandia, Turquía y Kosovo. En las eliminatorias europeas el primero de cada grupo clasifica, mientras que el segundo juega repechaje contra el segundo de otra de las zonas.

La sorprendente Islandia marchaba firme hacia su primer mundial mientras que la segunda colocación tenía un interesante duelo entre Croacia y Ucrania: más picante se ponía porque se enfrentaban en la última fecha.

El 6 de octubre del año pasado, mientras la selección Argentina empataba sin goles frente a Perú en la Bombonera y destinaba su clasificación al milagro de Messi en Ecuador, Croacia la pasaba mal: empató con Finlandia, permitió que Ucrania lo alcanzara en el segundo puesto y que Islandia se encaminara a clasificar.

Ese resultado motivó que la Federación de Fútbol de Croacia pidiera la renuncia de Ante Cacic, entonces DT del equipo, y la asunción de Dalic para “salvar la ropa” en la última fecha. Es decir, jugar el repechaje.

Tres días después, el 9 de octubre, Croacia y Ucrania, empatados en puntos, jugaban entre sí. “Técnico que debuta gana” dice una vieja frase del fútbol que no siempre se cumple. Con Dalic sí se cumplió. Fue el día que Messi se inspiró y Argentina clasificó de manera agónica a la Copa del Mundo.

Croacia ganó (2 a 0 con dos goles de Kamaric) y se clasificó para jugar la repesca. En el sorteo también salió favorecida: le tocaba jugar con Grecia, una de las selecciones más flojas de las que habían llegado a esa instancia.

El equipo ahora finalista de la Copa Mundial se despachó con un 4 a 1 en el global que le aseguró su quinta participación en la cita máxima del fútbol.

El sorteo llevó a Croacia al Grupo D, cuya cabeza de serie era Argentina, una selección que vivió momentos similares en eliminatorias: cambio de técnico en la parte final, clasificación en las últimas fechas, poco tiempo de trabajo entre el nuevo DT y los jugadores. Al equipo europeo le tocaba, además, un conocido rival: Islandia, que lo había relegado meses antes.

El comienzo, sin embargo, fue contra Nigeria: ahí el equipo de Dalic mostró una de sus mejores versiones: firme defensa, mediocampo con buen manejo de pelota (de la mano de Luka Modric y Rakitic), delantera potente, colaboración de volantes y defensores tanto en ataque como en defensa, solidaridad y concentración de todo el equipo.

Fue un triunfo 2 a 0 que alertó a la selección de Jorge Sampaoli, que la tenía que enfrentar después de un triste empate contra Islandia.

Contra Argentina se vio la mejor versión de Croacia. Con un primer tiempo más bien parejo, tras el gol de Rebic, aquel que se aprovechó del error de Caballero, el team de Dalic fue un festival de manejo del balón. Un 3 a 0 dolorosísimo para la albiceleste que le significó a los croatas el primer lugar del grupo.

El resto es historia conocida y reciente: triunfo contra Islandia para ayudar a Argentina (que tenía que ganarle a Nigeria y esperar), definición contra Dinamarca por penales, definición contra Rusia por penales y triunfazo en el alargue contra Inglaterra para quedar a un paso de la gloria.

Tanto jugó Croacia en este mundial que llegará con la rara marca de haber jugado el equivalente a un partido más que su rival, Francia, el próximo domingo: sumados los 30 minutos de cada alargue son 90 minutos más que el representativo del país que perteneció a la ex Yugoslavia disputó a lo largo de la copa. Sin hablar de la presión, los nervios y todo lo que significa definir por penales y dos veces.

Tan sólo 9 meses le llevó a Dalic armar este equipo. Tan sólo 9 meses para alcanzar un objetivo soñado para Croacia, más allá del resultado de la final. ¿Cuáles fueron las claves? Fútbol simple, cada jugador juega en su puesto, no inventa posiciones, sus dirigidos lo adoran.

Las comparaciones son odiosas pero es inevitable pensar que Sampaoli lleva en Argentina más de 13 meses y ni siquiera hubo un partido en que la selección mostrara un nivel de juego aceptable, que iba en busca de una idea, de una identidad.

También el casildense asumió casi de emergencia en un momento futbolístico complicado. Clasificó al Mundial, sí. Pero el camino en la Copa fue penoso.

 

Por Facundo Insegna.