“En ningún momento hubo pedidos de pagos indebidos o exigencias de intermediarios”, aclararon desde Pfizer

En la reunión con representantes de laboratorios, realizada este martes en la Cámara de Diputados, Nicolás Vaquer, médico y gerente general de Pfizer Argentina, aclaró que en las negociaciones encaradas con el Gobierno “en ningún momento hubo pedidos de pagos indebidos o exigencias de intermediarios”.

“Pfizer no tiene ningún interés en intervenir con los bienes del Estados, esto incluye los recursos naturales, reservas del Banco Central, activos militares, activos estratégicos o culturales”, subrayó el representante de la empresa, que participó conectado de manera virtual.

También señaló que actualmente hay “conversaciones con el Ministerio de Salud y con la Secretaría Legal y Técnica en una mesa de negociación, donde ya se están negociando ideas concretas de cómo avanzar (en un acuerdo)”.

“Es potestad del Poder Ejecutivo decidir con qué vacunas y con cuáles no avanza en su estrategia para la lucha contra la pandemia”, sostuvo, pero resaltó: “Seguimos a disposición del Gobierno para seguir avanzando en pos de encontrar un acuerdo que sea tanto satisfactorio para el Gobierno como para Pfizer”.

Vaquer expresó que “desde el primer día estamos haciendo nuestro máximo esfuerzo para traer la vacuna a Argentina, y vamos a seguir haciendo ese esfuerzo, porque para nosotros eso es tanto más personal como es laboral”. “Pfizer está en Argentina hace más de 60 años, somos 600 empleados y tenemos una planta de producción en Villa Soldati”, agregó.

El gerente general del laboratorio dijo que “estamos esperando este año producir 2.500 millones de vacunas, y el año que viene 3.000”. “A la fecha Pfizer lleva entregadas 640 millones de vacunas, con un cumplimiento contractual del 99,9%”, defendió.

El médico destacó que “la vacuna de Pfizer es eficaz contra las cepas que están circulando”, no obstante también “tiene la capacidad de crear una nueva vacuna contra una cepa específica en alrededor de 100 días”.

“El proceso de desarrollo de una vacuna es muy complejo, normalmente es un proceso que tarda de entre 7 a 10 años y la probabilidad de éxito no son muy altas”, detalló, por lo cual en este caso, Pfizer “asumió el riesgo de acelerar todos los procesos, siempre con la prioridad de la seguridad y la calidad”.

En ese sentido, explicó que “esta velocidad trajo aparejado un riesgo inusual y sin precedentes de demandas contra todos los productores de vacunas. Es por eso que Pfizer incluye en todos sus contratos cláusulas de inmunidad y otras protecciones. Y estas cláusulas son consistentes en todo el mundo, inclusive en los 116 países con los que ya firmamos acuerdos y estamos entregando vacunas”.

San Luis 24 Redacción Buenos Aires

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