Encontraron muerta a una familia: sospechan que se intoxicó con monóxido de carbono

El hallazgo de tres cadáveres, el de un hombre, una mujer y una beba de alrededor de un año, ocurrió por el olor a podrido que detectó una vecina de un departamento del barrio José Hernández, en la manzana 2, monoblock 24. Esa mujer, cuando llamó a la comisaría sexta, dijo que hacía unos dos días que no veía a la familia. La Policía ingresó y encontró a la pareja en la cama matrimonial, a la beba en un cochecito en el comedor. Todos muertos.

 

Los agentes también vieron que la ducha estaba abierta y el calefón apagado, un dato que comenzó a robustecer la hipótesis de que no se trató de una muerte violenta sino de algún tipo de accidente doméstico.

 

La inspección ocular posterior que encabezó el juez penal Sebastián Cadelago terminó de inclinar la balanza hacia la hipótesis de la intoxicación, posiblemente por el mal funcionamiento de un calefón que se habría apagado generando monóxido de carbono, un agente tóxico y silencioso que habría provocado las muertes.

 

La mujer, de unos veintitrés años, estaba recostada envuelta en una toalla. Su pareja, de poco más de 25, yacía al lado y los investigadores no descartan que haya estado bajo los efectos de alguna sustancia tóxica.

 

El juez Cadelago explicó que los cuerpos no presentaban signos de violencia pero sí algunos indicios de intoxicación con monóxido a partir del examen superficial que hizo la médica forense Marcela Gómez, quien hoy a la mañana hará las autopsia.

 

Las identidades no fueron difundidas por la Policía, el juez explicó que esperará a la identificación en la morgue. Fuentes policiales explicaron que el joven es de San Juan y la pareja con su beba residía en el José Hernández desde hacía más de un mes.