“Entregar” a dos acusados para salvar a tres: la estrategia de la defensa por la violación en Miramar

Para los cinco detenidos por violar a una chica de 14 años en un camping de Miramar, “no hubo violación”. Se trató, según declararon, de relaciones sexuales “sin violencia” las que mantuvieron con la menor de edad en el camping de Miramar. Según trascendió, las declaraciones no tuvieron contradicciones entre sí.

Los acusados de “abuso sexual con acceso carnal agravado”, que siguen detenidos en la cárcel de Batán, le contaron a la fiscal del caso que a la adolescente la habían conocido horas antes en la playa y que allí habían compartido algunas bebidas

Según se desprende de los distintos relatos, dos de los imputados admitieron haber tenido sexo con la menor. En tanto que los otros tres dijeron que estaban durmiendo, dichos que bien podrían constituir la estrategia de la defensa: eludir la pena que el Código Penal prevé para los casos de violación en los que participan varias personas, de hasta 20 años de prisión, para sostener un caso de estupro, que contempla una pena menor. Pero la acusación contempla agravantes: la edad de la chica, que estaba bajo los efectos del alcohol, el hecho de que eran más de dos personas y las secuelas psíquicas. En este escenario, sostener un caso de estupro le será muy difícil a la defensa.

“Hay dos confesos, dos que dormían en la camioneta y otro en una reposera junto a la carpa. Será la fiscal quien determine qué responsabilidad tuvieron. Los que confesaron haber mantenido relaciones contaron que con la chica se habían conocido en la playa y ahí empezaron a tomar alcohol, hasta que se fueron a la carpa”, contó una fuente del caso a este diario. “Ellos hablan de relaciones sin violencia”, explicó.

De todos modos, aunque los jóvenes dijeron que dormían mientras los otros dos mantenían relaciones sexuales, no estaban muy lejos: se ubicaron en la misma escena en su declaración, uno tendido en una reposera en la misma parcela y dos en la caja de la camioneta Trafic en la que habían llegado, estacionada a no más de cinco metros de la carpa iglú.

Las declaraciones testimoniales de los cinco jóvenes se extendieron por lo menos durante seis horas el miércoles, un día después de ser aprehendidos. En los próximos días, mediante el cotejo de distintas pericias, la fiscal Florencia Salas se abocará a “evacuar citas”, estos es, investigar las circunstancias a las que se refirieron los imputados.

Para esto deberá recoger también los testimonios de quienes estaban en madrugada del primer día del año en el camping y que vieron los movimientos desde que la mamá de la joven, como se denunció en un primer momento, salió en la búsqueda de su hija y lo que sucedió luego, cuando la rescató y se generaron momentos de tensión.

Allí, con el papá de la víctima, otros acampantes mantuvieron controlados a los acusados hasta que llegaron los agentes de la Policía Comunal de Miramar.

Además, la fiscal aguarda los resultados de las pericias de ADN, toxicológicas, las que surjan de la carpa y la camioneta, secuestradas desde la misma madrugada de la violación, y los de las prendas de vestir de todos, la ropa de los jóvenes y de la adolescente. Pidió Salas en las últimas horas que se periten los celulares de los imputados.

En tanto, tal como resolvió en la mañana de este jueves el juez de Garantías Saúl Errandonea, respondiendo el pedido de Salas, Lucas Pitman (21), Emanuel Díaz (23), Tomás Jaime (23), Roberto Costa (21) y Juan Cruz Villalba (23), todos oriundos de Mar del Plata, permanecerán detenidos en la Alcaidía de Batán.

La pericia clave, con la que la fiscal podrá cotejar la versión de los imputados, será la que surja de la cámara Gesell a la que será sometida la víctima en los próximos días. Luego, en dos semanas, pero con la posibilidad de ampliar ese plazo si lo considerara necesario, Salas determinará la responsabilidad de cada uno de los acusados sobre los que pesa un informe médico que no juega en su favor: revela que la adolescente presenta lesiones compatibles con abuso sexual.