Ernesto Sanz pidió investigar quién se benefició con la devaluación del peso

La reunión de la nueva mesa chica del Gobierno, en Olivos, dejó varios frentes por encarar hacia adelante. En la junta se evidenció el optimismo que se buscó transmitir desde el Gobierno. No obstante, el retorno de Ernesto Sanz a las decisiones operativas trajo buenos aires para el Ejecutivo, como así también la confirmación de Rogelio Frigerio como una figura predominante en el día a día de Casa Rosada.

Por otro lado, el resurgimiento de Emilio Monzó tras el anuncio de su salida de la Cámara de Diputados, y la muestra de confianza hacia Gerardo Morales, el gobernador jujeño de signo radical que, intercalando con su par mendocino Alfredo Cornejo, comenzará a ser parte de estos encuentros de manera periódica.

Esos cuatro nombres fueron los que se sumaron al reducido grupo de consejeros del Presidente, que ya integraban el jefe de Gabinete Marcos Peña y los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Por un lado Frigerio, seguirá siendo el ministro de peso en la estructura, siendo nexo clave con los gobernadores.

Por otro, Sanz fue uno de los promotores de Cambiemos a nivel nacional y durante todo 2016 y parte de 2017, aun sin cargo formal, se reunió decenas de veces en privado con Macri. Mientras tanto, Monzó surge como un facilitador de puentes con el peronismo. Y el tándem Morales-Cornejo, alineado a Sanz, influyen desde el radicalismo en las provincias.

Durante el encuentro se charló sobre tres ejes. En primer término, se cerraron filas para llevar adelante el gran acuerdo político nacional que hizo público Peña el martes y que es un postulado del Gobierno tras, creen, superar una crisis cambiaria que incluyó un pedido de auxilio al FMI.

El segundo punto fue plantear los temas de agenda a trabajar hacia el futuro. En su conferencia de prensa de ayer (ver página 2), Macri sostuvo que había que acelerar en la búsqueda de reducir el déficit fiscal. Pero puertas adentro, hay un convencimiento de que esa apuesta no basta y que será clave mantener altos los niveles de inversión en la obra pública, para hacer una propuesta “más digerible” y entusiasmar más al peronismo en las provincias.

El tercer eje, sin dudas, es el más jugoso. El ala radical del encuentro, principalmente Sanz, se alineó a Elisa Carrió y pidió compromiso para ir detrás de aquellos que se beneficiaron con la corrida cambiaria. No hubo nombres puntuales, pero sí se acordó en hacer un zoom sobre aquellos sectores que pudieron sacar rédito con una devaluación del peso que superó el 20% en un mes.

Luego del encuentro hubo un almuerzo entre Macri, Sanz, Peña y Frigerio. Quien faltó en la cumbre de ayer, por estar de viaje en Colombia, fue el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando Sánchez, actor cercano a Carrió que también será parte de las reuniones.

Fuente: Elintransingente