España se prepara ante la llegada de ómicron: del cierre selectivo de fronteras a acelerar la vacunación

La detección de la variante ómicron, que acumula más de 30 mutaciones en su proteína spike, ha disparado todas las alarmas a nivel mundial. Países como Japón, Marruecos, Israel, Reino Unido o la Unión Europea están imponiendo restricciones a las llegadas desde Sudáfrica y otros países africanos, mientras la comunidad científica intenta descifrar contra reloj el comportamiento de esta nueva versión del coronavirus. Prácticamente se da por descontado su mayor contagiosidad, y ahora los laboratorios intentan aclarar hasta qué punto escapa a la efectividad de las actuales vacunas y si implica que la enfermedad se manifieste de una manera más grave. La OMS considera “muy elevado” el riesgo de que la variante se transmita en todo el mundo, y ha pedido a los países que aceleren sus campañas de vacunación. España ya ha detectado al menos su primer caso en un viajero prodecente de Sudáfrica. No faltan voces críticas hacia ese cierre de fronteras, impuesto en países como España hasta que se disponga de más datos sobre la nueva variante. Ignacio López-Goñi, microbiólogo de la Universidad de Navarra, cree que estamos ante “una ola de histerismo colectivo frente a una nueva variante del coronavirus, que para nada está justificada”. “Es una variante que tenemos que vigilar muy de cerca, pero en este momento no hay razones para cerrar fronteras”, ha asegurado en los micrófonos de RNE, ya que “probablemente esté más instalada entre nosotros de lo que creemos”. Según explica, los análisis filogenéticos sugieren “que no es que haya aparecido y explotado en Sudáfrica, sino que probablemente esta variante se viene moviendo por el planeta desde hace bastante tiempo”.

“Cerrar las fronteras a medio continente africano no tiene ningún sentido. Primero por la globalización del planeta, que hace realmente muy difícil pararlo, y segundo porque probablemente esté con nosotros desde hace ya un tiempo, moviéndose en la población”, ha aseverado.

López-Goñi recuerda que “no sabemos prácticamente nada de esta variante: si es más transmisible, si produce una enfermedad más grave, si va a escapar a las vacunas, si va a reaccionar ante los anticuerpos… Lo único que sabemos y que preocupa a la comunidad científica es que acumula una constelación de mutaciones en esa proteína del virus que es la llave por la que entra a las células”, aunque recalca que “hay que tener en cuenta que no solo es que tenga 32 mutaciones en esa zona, sino cómo se van a comportar esas mutaciones, porque los efectos no son aditivos, y una mutación puede anular los efectos de la que tiene al lado”. Sobre la interacción de ómicron con las actuales vacunas, tranquiliza asegurando que “las vacunas inducen una respuesta inmune tan completa, que es muy difícil que una variante escape a ellas”.

  • El foco, “dentro de nuestras fronteras”

Jonay Ojeda, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), declara a RTVE.es que la variante ómicron “es un motivo para seguir en alerta, aunque no para estar alarmados”. “Muy probablemente se han producido otras variantes en otras partes del mundo, pero esta se ha detectado muy rápidamente, lo que no deja de ser un aspecto positivo”, añade.

Este experto en medicina preventiva reconoce que alrededor de ómicron “sigue habiendo muchas incógnitas”, pero insiste en que lo más adecuado ahora “es seguir vigilando, y esperar a tener más información”. Por ello, insta a “hacer búsqueda activa en España cuando proceda, como el estudio de contactos para interrumpir la transmisión comunitaria de los casos que se puedan producir”, algo que en todo caso “va a ser difícil”.

Desde un punto de vista de control de la pandemia, la vigilancia, el rastreo, las medidas de prevención y otras que ya conocemos son mucho más efectivas que cerrar fronteras”, considera, al mismo tiempo que en ciertos viajes internacionales se podría optar por “añadir pruebas de test adicionales en origen, cuarentenas o aislamientos en destino”.

“España puede establecer controles adicionales en las fronteras, pero el foco lo tendremos que seguir poniendo dentro de nuestras fronteras”, defiende, con el objetivo de que “tengamos la capacidad de interrumpir la transmisión comunitaria de esta variante y hacer todo lo posible para evitar que se convierta en dominante”. Entre estas medidas, apunta, por una parte, “a las más individuales, como mascarilla en espacios interiores o evitar aglomeraciones, que hasta ahora han sido efectivas contra todas las variantes del coronavirus”, y también a aquellas que tienen un carácter puramente colectivo, como “seguir insistiendo en la vacunación”. “En unas semanas se despejará el tema del escape vacunal, pero la vacunación sigue siendo una de las herramientas que ha permitido a nuestro país controlar mejor no solamente el impacto de la enfermedad sino también la capacidad de contagio”, recuerda.

“Con las herramientas que ya tenemos, los sistemas de vigilancia que ya tenemos, y lo que ya conocemos, deberíamos ser capaces de controlar la situación, salvo que la variante nos sorprenda”, asegura Ojeda, aunque insiste en que “hay que estar preparados, sobre todo por si la situación empeora”.

  • Mayor vigilancia epidemiológica

Para Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria de la OMS, ómicron es una variante que “debemos tomar con cautela, y valorarla con mucha precaución”, ya que, entre las más de 30 mutaciones que acumula, se encuentran “las que anteriormente han sido de preocupación”. “Los datos que hasta ahora se han generado, dados a conocer por el Centro Africano de Control de Enfermedades y por la propia OMS, indican una probable mayor contagiosidad y una mayor probabilidad de reinfección en vacunados y no vacunados”, explica a RTVE.es.

“Falta todavía documentar con evidencias contundentes el que sea más contagiosa o transmisible, el que tenga mayor severidad y si escapa a la eficacia de las vacunas. Lo sabremos en el curso de las próximas dos semanas, pero hay indicios de que puede tender a escapar más de las vacunas de lo que hacían variantes anteriores”, prosigue, para indicar que hay que permanecer “en alerta, aunque sin caer en el pánico o la histeria”.

López Acuña cree que “debemos entender que la variante ya está en Europa, al menos en seis u ocho países, y seguramente tarde o temprano estará en todos, y esto no tiene que ver con restringir o no los vuelos, ya que no es necesariamente la respuesta fundamental. Podrá contribuir a reducir un número de entrada de casos, pero la variante ya está en acción y circulando, y eso implica que tenemos que hacer más vigilancia epidemiológica, más secuenciación, y por otro lado tenemos que establecer más medidas de protección, más medidas restrictivas a la interacción social desprotegida, que es lo que verdaderamente va a frenar la penetración de esta variante”.

Este epidemiólogo exhorta a España a que prosiga con la campaña de vacunación, hasta completar “esos cuatro millones de personas mayores de 12 años que no están vacunadas, para otorgarles protección, no solo contra la variante ómicron, sino contra la delta y la delta plus, que en estos momentos está causando el repunte de casos fundamental en Europa”. Además, opina que “se debe insistir en la vigilancia epidemiológica y en la secuenciación genética de las PCR de los nuevos casos, para determinar si está presente la variante”. “En cualquier caso, tanto para la variante ómicron como para las anteriores, necesitamos no bajar la guardia en las medidas de protección de la mascarilla, la distancia física y las no aglomeraciones”, resume.

  • “No podemos esperar para actuar”

Aunque el cierre selectivo de fronteras también es visto con buenos ojos. Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), cree que “es importante actuar rápido ante una variante nueva que es de preocupación”, como es el caso de ómicron, y estima “muy positivo” el cierre de fronteras a los países donde se ha detectado. “Confinar y controlar el acceso de gente de la zona de riesgo lo veo adecuado y conveniente, hasta que no se sepa cómo funciona esta variante. Lo que no podemos es esperar para actuar, como hicimos en las primeras fases de la pandemia. Es una cuestión de precaución. Otras veces hemos acusado no actuar tempranamente, y ahora lo que se ha hecho es eso”, argumenta a RTVE.es.

También opina que, más allá de controles fronterizos, es indispensable “contener la infección entre nosotros”, ya que “el virus está circulando cada vez más”. “Las medidas no farmacológicas funcionan, y de momento no hay variante que escape a ellas”, asegura, y recomienda seguir manteniendo la mascarilla en interiores, la ventilación de espacios cerrados o la distancia física. Aunque también acelerar todo lo posible la campaña de vacunación, ya que “sabemos que con las vacunas protegemos frente a enfermedad activa, y también reducen en parte la diseminación del virus”.

Sobre si las vacunas perderán eficacia ante ómicron, este inmunólogo opina que “la vacuna debería seguir protegiendo porque estimula la respuesta de células T”, pero deja claro que este punto “aún no lo sabemos con seguridad”. “Creo que esta variante puede ser más infectiva pero también clínicamente más leve, aunque es algo que solo se podrá comprobar en las próximas semanas”, añade.

Asimismo, llegado el caso de que los contagios por ómicron se disparen, López Hoyos aboga por reactivar el semáforo COVID, para “controlar las incidencias y tomar decisiones con respecto a ellas”. Finalmente, pide a la población “que tenga muy claro que si hay un contacto con un contagio, no puede evitar el rastreo”, ya que en esto “no se pueden hacer trampas al solitario”.

Fuente: Rtve