España, todavía conmovida, se cruza con el Portugal de Cristiano Ronaldo

Si el partido ya tenía de por sí suficiente interés, la convulsión que vivió la selección de España en las últimas 48 horas le agregó una carga impensada. La intempestiva salida del director técnico Julen Lopetegui , despedido por el presidente de la Federación, Luis Rubiales, fue reflejada por la prensa española con todos los términos catastróficos posibles: tsunami, conmoción, crisis, desastre, disparate, patético. Si todo eso tendrá consecuencias sobre la cancha se empezará a ver este viernes, a las 15 de nuestro país, en el partido ante Portugal por la primera fecha del Grupo B del Mundial Rusia 2018 , en el Estadio Olímpico de Sochi.

El sainete sigue agregando capítulos. Con apenas una hora de diferencia, mientras Fernando Hierro , que era director general y fue ungido de apuro al cargo de entrenador, daba la conferencia de prensa de rigor previa al encuentro, Lopetegui era presentado en Real Madrid como nuevo entrenador y exponía sus extremas sensaciones: “El de ayer fue el día más triste desde la muerte de mi madre, pero el de hoy es el más feliz”. Más morbo, imposible.

Hierro toma las riendas sin más experiencia que la de haber dirigido a Oviedo en segunda división. Pero es un hombre de selección. Ya estuvo acompañando a Vicente del Bosque en el 2010 y se le adjudica un importante papel en la tarea de levantarle el ánimo al plantel tras perder en el debut contra Suiza. Después España terminó ganando el primer título de su historia. Dio a entender de que no hay de qué preocuparse: “Tenemos las ideas y conceptos claros, se verá la España reconocible, que juega bien y es protagonista. No vamos a apartarnos un ápice de nuestros fundamentos”.

La onda expansiva del culebrón llegó a otras selecciones. Claudio Tapia respaldó a su colega Rubiales: “Yo hubiera hecho lo mismo”. Noel Graet, presidente de la Federación Francesa, se distanció: “En Francia es imposible que pase lo mismo por la buena relación que tengo con Deschamps”.

El resultado de hoy quizá no sea tan decisivo en función de la resolución de una zona que debería tener al final a España y Portugal por delante de Marruecos e Irán. Pero sí es valioso para empezar a tener una idea de cómo sale España de este estado de aturdimiento. Y hasta qué punto lo aprovechará el último campeón de Europa, comandado por un Cristiano Ronaldo que no tardará mucho en semblantear a compañeros y rivales que frecuenta en España desde hace nueve años.

Cristiano Ronaldo intentará hurgar en la herida española. Campeón de Europa hace dos años, también tiene el desafío de que su campaña en los mundiales esté más acorde con lo que es el resto de su carrera. En tres mundiales apenas hizo tres goles, ninguno trascendente: un penal contra Irán (2006), uno a Corea del Norte (2010) y otro a Ghana (2014). Insustancial en comparación con sus cinco Balones de Oro y récords en Real Madrid y la Champions League. Es el goleador histórico de Portugal, con 81 en 150 partidos. A los 33 años disputa su último Mundial. El técnico de Portugal, Fernando Santos, definió el partido como “un gran clásico del fútbol entre dos países que comparten muchas cosas”. El Mundial no se hace esperar para su primer plato fuerte.

 

Fuente: LaNacion