Estados Unidos desataría un “cambio climático catastrófico” con su gas natural en Europa

El diario de Reino Unido The Guardian entrevistó a expertos ambientalistas sobre una decisión de Estados Unidos respecto de la matriz energética de Europa. 

El movimiento involucra la decisión de la Unión Europea de subir la importación de gas natural licuado de Estados Unidos, en un intento por depender muchísimo menos de los hidrocarburos rusos. Esto, para los entendidos, podría significar una “catástrofe” para la crisis climática. 

Como se sabe, hace días, la Unión Europea y EE. UU. trabaron un acuerdo mediante el cual en 2022 el país norteamericano proporcionará 15.000 millones de metros cúbicos adicionales de gas a Europa. 

“Esto viene a representar alrededor de una décima parte del gas que el bloque comunitario obtiene actualmente de Rusia, que suministra el 40 % del total de hidrocarburo que consume la región. Pero la importación de gas estadounidense aumentará aún más, puesto que la Unión Europea pretende recibir hasta 50.000 millones de metros cúbicos anuales de EE. UU. y otros países productores”, aporta Rt. 

No obstante, en el medio inglés, los grupos ambientalistas reaccionaron a dicho acuerdo con alarma. Según ellos, la decisión podría sentar las bases para un largo periodo de mayor uso de gas, cuando el mundo debería estar tomando medidas para eliminar gradualmente los combustibles fósiles con el fin de evitar un “cambio climático catastrófico”. 

Al respecto, dice Kelly Sheehan, titular de campañas energéticas en la organización estadounidense Sierra Club: “Deberíamos hacer una transición rápida hacia una energía limpia asequible, sin duplicar los combustibles fósiles. Reducir la dependencia de los combustibles fósiles es la única forma de dejar de ser vulnerable a los caprichos de las industrias codiciosas y la geopolítica”. 

Según The Guardian, EE. UU. se ha vuelto un importante exportador de energía, con la tecnología del ‘fracking’ negociando así sus enormes reservas de gas.

Sigue Sheehan: “Permitir la expansión de nuevas instalaciones y ampliar las capacidades de exportación de gas afianzará la dependencia de combustibles fósiles volátiles y riesgosos durante décadas, lo que significaría un desastre para nuestro clima y las comunidades de la costa del golfo de México, que ya están sobrecargadas”. 

Fuente: MDZ