Femicidio en Candelaria: el presunto asesino fue acusado por un delito que prevé prisión perpetua

Caminando lento, un poco inseguro y con el sentido de la visión anulado por una campera que un policía se obstinaba en mantener sujeta para taparle la cara ante cada flash de las cámaras fotográficas, Carlos Alberto Ochoa entró al despacho del juez Sebastián Cadelago. El presunto autor del femicidio que conmocionó la pequeña localidad de Candelaria escuchó la imputación que hay en su contra y se abstuvo de declarar. Volvió sobre sus pasos, inseguro, hacia su lugar de detención donde pasará los próximos ocho días.

 

Ochoa fue indagado por un delito que prevé una pena de prisión perpetua si es que es juzgado por un tribunal por ese mismo hecho: homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar cuestión de género. Además lo investigarán por tener un arma de fuego, un revólver calibre 22 con el que supuestamente mató a tiros en el dormitorio conyugal a su esposa Marta Ofelia Olmos, de 58 años, el domingo a la noche.

 

La defensa del presunto femicida pidió la prórroga de detención de ocho días aunque por ahora no se conoce la estrategia de defensa. El juez Cadelago, mientras, espera el resultado de las pericias balísticas y se prepara para escuchar en declaración testimonial a todos los que declararon en el sumario policial. Familiares de la víctima y victimario, principalmente.

 

La declaración de Ochoa se demoró porque estuvo internado en el Hospital San Luis porque –según los testigos que estaban esa noche en la casa ubicada en la calle Mariano Moreno y 25 de Mayo-, luego de apretar el gatillo intentó suicidarse con un cuchillo. Se autolesionó pero no pasó a mayores porque un yerno logró frenarlo.

 

El juez hizo la aclaración porque fuentes policiales habían informado que Ochoa se había descompensado a consecuencia de una hipoglucemia. Pero no fue así: el hombre de 70 años tiene una salud buena y toma una pastilla por día para controlar una hipertensión arterial.

 

En un contacto con la prensa en la puerta del juzgado, el magistrado se excusó de dar detalles del expediente. “En principio hay elementos físicos y testimoniales que indican que la señora Olmos murió  por un disparo de arma de fuego que habría hecho su marido”, se limitó a decir.

 

Ahora, el tiempo de descuento empezó a correr para el presunto femicida.