Femicidio: lo acusaron por matar a su ex a golpes en el baño

María Cristina Ancaten, de 38 años, falleció por un fuerte golpe en su cabeza cuando estaba dentro del baño de una vivienda de Centenario, provincia de Neuquén, donde se llevaba adelante una fiesta de cumpleaños. Junto a ella estaba su ex pareja y padre de sus tres hijos, Damián Retamal, de 40 años, quien fue acusado por femicidio y se le impuso prisión preventiva por el plazo de seis meses.

Pese a que la defensa adelantó que el femicidio es una de las posibilidades de cómo murió la mujer, por el momento, no propuso otra calificación provisoria, sino que indicó que la misma va a ser probada en juicio. Planteó la posibilidad de que haya sucedido un accidente al caerse la víctima o incluso un homicidio culposo en el medio de un forcejeo.

Previo a ello, la asistente de la fiscalía de Homicidios Lucrecia Sola relató la teoría del caso y enumeró la evidencia recolectada hasta el momento sobre, lo que para la parte acusadora, fue el femicidio sucedido la madrugada de éste último sábado 1 de mayo.

“Alrededor de las 4 de la madrugada, en el interior del baño de una casa del barrio Traun Hue Retamal le dio muerte a Cristina Ancaten”, postuló Sola y detalló: “Estando ambos en el baño, Retamal agredió a Cristina dándole golpes con la clara intención de someterla hasta darle muerte. La víctima murió por traumatismo encefálico grave producto de un fuerte golpe en la zona trasera de la cabeza, tal como surge del informe de autopsia”. Pero no solo ello, según el examen al cuerpo de la víctima, la misma tenía numerosos golpes en rostro, piernas y otras partes del cuerpo.

Anteriormente, en el marco del cumpleaños de 15 de una sobrina de Retamal, la asistente de la fiscalía indicó que, conformes los testimonios recolectados, “ante la vista de los presentes, esa noche la hostigó y agredió al empujarla contra un parlante, al besarla a la fuerza, al exigirle que se vayan juntos y al zamarrearla del brazo ante la negativa de ella”.

Pero no solo se trató de un hostigamiento de esa noche, sino que conteste a las entrevistas, durante los 20 años de relación, “siempre hubo violencia de género, la maltrataba y agredía físicamente”. Aclaró que se habían separado hace unos cinco meses y que ella manifestaba que estaba bien así, que no quería volver con Retamal. Así se lo había hecho saber a algunos familiares y conocidos; incluso uno de sus hijos confió que su mamá no quería retomar la relación mientras que su padre sí.

Luego, solicitó ocho meses de prisión preventiva por considerar la única medida cautelar posible de neutralizar los riesgos de fuga, de entorpecimiento y para proteger la integridad de los hijos de ambos. En este sentido, relató que tras salir del baño “dio tres versiones distintas sobre cómo se golpeó Cristina en la cabeza, pero siempre echándole la culpa a ella y a que estaba borracha”. A continuación, la cargó en brazos una cuadra hasta la casa de la víctima, a unos 100 metros, donde más tarde fue asistida por personal médico, que constató que había fallecido.

Fue a ese médico del hospital quien le dio una versión. “Le dijo que era su ex novia, que se había caído de jeta y luego de nuca en el baño de ahí, de esa casa de Cristina”, relató la asistente de la fiscalía. “La segunda versión es la que le da al padre de la cumpleañera a quien le dijo que él estaba del lado de afuera del baño cuidando que nadie ingrese, cuando escuchó un golpe, por lo que abrió la puerta y la vio que se cayó contra la bañera. Le atribuía que estaba borracha e inconsciente. Lo mismo le dijo a su hijo, quien estaba durmiendo cuando llegó con su madre en brazos. Pero al hijo no le cerró porque cómo pudo ver que cómo golpeó primero si estaba del otro lado”, detalló sobre la segunda versión y por ultimo, mencionó la tercera que le manifestó a los que aguardaban fuera del baño y escucharon golpes que provenían del interior. “Les dijo que se había caído hacia adelante y hacia atrás. Que no la pudo agarrar porque sostenía la puerta desde adentro, cosa que después se verificó y la puerta cerraba correctamente”.

El abogado querellante Marcelo Hertzriken Velasco adhirió a la descripción fáctica, a la calificación provisoria y a la cautelar solicitada por la fiscalía. “Una persona que pudo trocar el lugar del hallazgo por el lugar del hecho, que amenazó a su propio hijo con que tenían que irse de la casa y que protagonizó un sinnúmero de conductas previas, es dable argüir y concluir que se puede hacer un pronóstico de comportamiento futuro de que no se va a someter al proceso y que ejercerá ese comportamiento sobre los testigos”, sostuvo el abogado.

Por su parte, el defensor oficial Raúl Caferra se opuso a la medida cautelar y propuso una detención domiciliaria con prohibición de contacto hacia los testigos. Incluso el acusado, quien realizó gesticulaciones durante toda la audiencia, pidió quedar detenido en un domicilio. “A mi me gustaría tener prisión domiciliaria con tobillera. No agarrar ningún celular ni teléfono. Hacer todas las cosas que me digan. Hacer las cosas bien”, expresó Retamal.

Finalmente, tras un cuarto intermedio, la jueza Carina Álvarez avaló los cargos por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio; por entender que había un caso a investigar. “Más allá de que la defensa no se opuso a la calificación, si habló de que no se acreditó el dolo homicida y a mi me toca analizar si la parte acusadora tiene un caso a investigar, y yo entiendo que si hay un caso por homicidio doblemente agravado”, sostuvo la magistrada.

En este sentido, dijo que las evidencias tienen entidad para la etapa provisoria del proceso. “Todos los testigos hablan de que estaban los dos en el baño, que se escucharon ruidos y un golpe seco. Que abriendo la puerta Retamal con cuerpo de Cristina desvanecido en sus brazos y que la llevó por 100 metros a su casa, donde se constató el fallecimiento de Acanten”, indicó, pero sobre todo resaltó que “la víctima tenía varios golpes y que hay que tener en cuenta el contexto de violencia de género en el que estaba la señora”.

En cuanto a la cautelar, entendió que se daban los tres riesgos invocados por la fiscalía y la querella. Estos son el peligro de fuga, el de entorpecimiento y de integridad hacia los hijos de ambos, por lo que le dictó la prisión preventiva, aunque por el plazo de seis meses, por considerar “excesivo” los ocho meses.

“La debida diligencia que tenemos que cumplir los magistrados nos obliga a investigar los casos con perspectiva de género y acá yo veo una relación asimétrica de poder entre Retamal y Ancaten, donde él pretendía volver a dominarla y al no poder, habría arremetido contra la señora en el baño”, expresó la magistrada, a lo que sumó que su accionar al llevarse el cuerpo de la escena donde ocurrió el hecho, brindar tres versiones y amenazar a sus hijos, son claros ejemplos de su intento de entorpecer la investigación.

“En vez de pedir ayuda para la madre de sus hijos, la llevó a su casa, a 100 metros, y aún cuando hubiera consumido alcohol, lo cierto es que la situación de desvanecimiento requería de una asistencia inmediata”, finalizó la magistrada. Tras lo cual la defensa solicitó revisar el fallo y ahora la Oficina Judicial deberá agendar una audiencia ante un tribunal Revisor para evaluar la medida cautelar impuesta.

Fuente: LMNeuquén

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