Flavio Mendoza, el hombre que remontó la pandemia con tres obras en cartel

El coreógrafo y director estrenó “El Circo del ánima” en el Parque Sarmiento. Se suma a “Un estreno o un velorio”, en la calle Corrientes, y a “Tres empanadas” que hace en Villa Carlos Paz.

Acostumbrado a los grandes despliegues escenográficos, Flavio Mendoza decidió remontar la adversidad impuesta por la pandemia y sus restricciones y estrenar no uno, sino tres espectáculos: dos en Buenos Aires y uno en Córdoba.

Su estreno más reciente es El Circo del ánima, un homenaje a sus orígenes familiares y artísticos. Con un elenco compuesto por 35 artistas nacionales e internacionales que realizan destrezas de alta complejidad, la propuesta de Mendoza intenta revalorizar el género circense con artistas de prestigio y maquinarias de última tecnología.

Adaptado a los nuevos protocolos sanitarios que exige este momento de pandemia aún vigente, el espectáculo que se presenta en el Parque Sarmiento, ya tuvo su estreno hace dos años en otro predio, un playón de la autopista Buenos Aires-La Plata. La carpa que alberga su circo es importada de Italia y tiene capacidad para 2.000 personas.

Entonces, igual que ahora, Mendoza va a reunir a toda su familia, íntimamente ligada al circo en nuestro país, como en su infancia y adolescencia, cuando comenzó su carrera artística.

“El Circo del ánima es el broche de oro en mi carrera. Gracias al circo y sus enseñanzas, tanto artísticas como profesionales, logré llegar a ser el bailarín y coreógrafo creador del show de teatro más exitoso del país, como fue Stravaganza, hace ya diez años”, dice Flavio.

La respuesta por parte del público, a partir de ese momento, lanzó al estrellato a Mendoza. “Ese cariño me incentivó a apostar siempre más a este arte que me llena el alma. Y por eso el nombre de este espectáculo: el circo es el alma de mis padres y abuelos, que me enseñaron que los únicos sueños que no se cumplen son aquellos que no se sueñan”.

Más de una vez, el coreógrafo y director recordó sus orígenes en una familia dedicada al circo. “Gracias al circo logré todo, fue mi gran escuela. Soy quinta generación de artistas circenses, de la época del circo de carpa de lienzo. La vida nos fue llevando a que dejáramos el circo, me dediqué más al teatro y el resto de mi familia también hizo otras cosas. Pero el que nace en el circo tiene una pasión que no se puede explicar, es tu hogar, tu lugar”, recordó en una entrevista con Clarín, cuando estrenó El Circo del ánima.

Ahora, la reapertura del circo es otro gran paso. “Es una gran emoción, porque los circos fueron de los más rezagados en las actividades de entretenimiento. Muchos quedaron varados por la cuarentena y sin ningún tipo de ayuda. Así que el estreno de Ánima fue una noche mágica que nos fortaleció a todos los artistas porque necesitábamos volver a trabajar”, dijo Mendoza a Clarín.

Este nuevo espectáculo se suma al que ya está en cartel en la calle Corrientes: la comedia escrita por Marcos Carnevale, Un estreno, un velorio, en la que encabeza un elenco junto a Nicolás Scarpino (también director), Raúl Lavié, Carmen Barbieri y Georgina Barbarossa.

Con esta obra, Mendoza fue, junto a Carlos Rottemberg, de los primeros productores en reabrir las puertas de los teatros luego de ochos meses cerrados por la pandemia. Con la sala del Broadway reacondicionada y adecuada a los nuevos protocolos sanitarios y un aforo reducido al 30 por ciento, el teatro volvió a funcionar en noviembre del año pasado.

A estos dos espectáculos en Buenos Aires, Mendoza suma una tercera obra en Carlos Paz, Córdoba, para cual viaje a esa ciudad para hacer funciones los lunes, martes y miércoles mientras regresa luego a Buenos Aires y participar de la otra.

En la temporada de verano de la ciudad cordobesa, donde Mendoza tiene una casa, protagoniza otra comedia, Tres empanadas, junto a Florencia de la V, Juan Pablo Gemetto, en el Teatro Luxor.

Durante la segunda mitad del año pasado, Mendoza fue uno de los artistas y empresarios que más reclamó por el regreso de la actividad teatral, suspendida desde el 20 de marzo de 2020 cuando se instaló la cuarentena y las medidas de aislamiento social. “Entendemos que por nuestra actividad tuvimos que guardarnos para cuidarnos. Pero todos necesitamos trabajar, la Ciudad está abierta, está todo el mundo trabajado. El arte es esencial”, pidió el productor en noviembre pasado en un reclamo que incluyó una movilización junto a otros artistas sobre la avenida Corrientes.

Entonces enfantizó: “Hay que mostrar cómo podemos empezar y educar a la gente en cómo volver al teatro. Yo no soy de quedarme sentado. Hay que aprender a convivir con el virus. Tenemos que tener conciencia de cómo seguir viviendo y cuidar al otro ya uno mismo”, dijo poco antes de que se autorizara el regreso progresivo de la actividad.

Mientras pedía por el regreso de las funciones, Mendoza reacondicionó su sala, el Broadway, para permitir el regreso del público y el trabajo, en condiciones sanitarias adecuadas de los artistas y, los empleados de la sala.

Cuando el 13 de noviembre de 2020, el Broadway junto al Multiteatro Comafi, fueron los primeros en reabrir sus puertas, la emoción fue mucha. “Siento como si fuer ala primera vez que hago una obra de teatro. Acá hay 1500 localidades, pero se pasó al 30 por ciento la capacidad, ahora es para 300 personas. Estamos todo el tiempo corrigiendo el protocolo para que sea seguro venir al teatro”, había dicho entonces.

A pesar de tener que viajar una vez por semana para hacer funciones en Buenos Aires y en Villa Carlos Paz, Mendoza sabe que aún hay muchos artistas y salas que no pueden remontar la crisis por el cese de la actividad durante el año pasado. Y que llevará mucho tiempo recuperar la normalidad, más aún sin ayuda de las autoridades de la Nación y de la Ciudad para eso.

Según contó, el coreógrafo aseguró que tuvo que endeudarse para poder refaccionar la sala sobre la Avenida Corrientes y tuvo que vender un departamento: “Nunca hubiera querido hacer eso, pero de última tengo algo para poder desprenderme, hay gente que no tiene ni para comer. Para hacer el espectáculo de circo, pedí plata a amigos. Ahora debo en dólares”. Pero no se arrepiente. “Hay que empezar a mover la rueda para que todo el mundo pueda empezar a trabajar”.

Circo del ánima: Funciones: martes a viernes a las 21 y sábados y domingo a, a las 19 y a las 22. En Av. Balbín y General Paz. Entradas: desde $800.

Un estreno o un velorio: Funciones: de jueves a domingos. Teatro Broadway, Av. Corrientes 1155. Entradas desde $500.

Tres empanadas: Funciones: lunes, martes y miércoles. Teatro Luxor, Villa Carlos Paz. Entradas: desde $950.

Fuente: Clarín