Gases de efecto invernadero están encogiendo a la estratósfera

Los resultados de una investigación reciente han demostrado que los enormes volúmenes de gases de efecto invernadero que se están emitiendo a la atmósfera están generando efectos más allá de la capa más baja de la atmósfera, la troposfera. En concreto, el impacto es sobre la estratósfera, la segunda capa atmosférica que se estaría encogiendo.

Un equipo internacional de científicos ha publicado los resultados de su investigación en la revista Environmental Research Letters, donde demuestran que los gases de efecto invernadero creados por el ser humano han provocado una reducción de la estratosfera. En su artículo, referido también por PhysOrgs, el grupo describe el análisis de los datos de los satélites para crear modelos informáticos.

La estratosfera es la capa atmosférica que se inicia en la tropopausa, que la divide de la troposfera y puede alcanzar hasta los 60 kilómetros. Investigaciones anteriores han demostrado que la troposfera es cada vez más gruesa debido a los gases de efecto invernadero, lo que sugiere que la estratosfera se está reduciendo debido a la presión que se ejerce desde abajo a medida que la troposfera se expande hacia arriba impulsada por el aumento del calor que capta el dióxido de carbono.

Los pasos de la investigación

En este nuevo trabajo, los investigadores trataron de conocer mejor el impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero en la estratosfera. Para ello, obtuvieron datos medioambientales de satélites que se remontan a la década de 1980. Añadieron los datos de los satélites a un modelo informático que también tenía en cuenta las interacciones químicas que se producen en la atmósfera, y tuvieron en cuenta el impacto de la capa de ozono.

Los modelos demostraron que a medida que la troposfera se ha ido expandiendo, ha ido empujando hacia arriba a la estratosfera. Pero al mismo tiempo lograron comprobar que a medida que el dióxido de carbono se abría paso en la estratosfera, tenía un efecto de enfriamiento, lo que provocaba una fuerza de contracción. Los investigadores descubrieron que el resultado neto era un adelgazamiento de la estratosfera.

Sus cálculos mostraron que la estratosfera ha adelgazado unos 400 metros desde la década de 1980, lo que se traduce en aproximadamente un 1% de su espesor. La aplicación de los modelos mostró que la estratosfera seguirá adelgazando mientras se emitan gases de efecto invernadero a la atmósfera. Sugieren que podría adelgazar hasta un kilómetro en sólo 60 años. Señalan que su modelo también demostró que los cambios en la capa de ozono tenían poco impacto en el adelgazamiento de la estratosfera. Según consigna The Guardian, los cambios pueden afectar a las operaciones por satélite, al sistema de navegación GPS y a las comunicaciones por radio.

Los efectos llegan bien alto

El descubrimiento se suma a otros que van demostrando el profundo impacto del ser humano en el planeta. El mes pasado, se demostró que la crisis climática había desplazado el eje de la Tierra a medida que el deshielo masivo de los glaciares redistribuye el peso por todo el planeta. Un dato no menor, es que los cambios en la estratosfera podrían traer aparejados problemas en cómo se propagan las ondas de radio.

Estratósfera

En declaraciones a The Guardian, Juan Añel, de la Universidad de Vigo en Ourense (España) y parte del equipo de investigación, señaló que “la disminución de la estratosfera es una señal clara de la emergencia climática y de la influencia a escala planetaria que ejerce la humanidad. “Esto demuestra que estamos alterando la atmósfera hasta 60 kilómetros”. Otro efecto menos analizado es cómo esto puede influir sobre el comportamiento del vórtice polar, especialmente en el hemisferio norte, y la generación de irrupciones de frío extremo como la que produjo la histórica nevada sobre Madrid en enero pasado.

Aunque había presunciones sobre este efecto de la emisión de gases de efectos invernadero, este estudio es el primero en demostrarlo y muestra que se ha ido contrayendo la estratósfera en todo el planeta desde al menos la década de 1980, cuando se empezaron a recopilar datos por satélite. La capa de ozono, que absorbe los rayos ultravioleta del Sol, se encuentra en la estratosfera y los investigadores pensaban que la pérdida de ozono en las últimas décadas podría ser la causa de la reducción. Menos ozono significa menos calentamiento en la estratosfera. Pero la nueva investigación muestra que es el aumento del dióxido de carbono (CO2) lo que está detrás de la contracción constante de la estratosfera, no los niveles de ozono, que empezaron a repuntar después de que el tratado de Montreal de 1989 prohibiera los Clorofluorocarbonos(CFC) .

Fuente: Meteored

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