Greta Thunberg se enfrenta con China y reclama “cambios drásticos” para reducir las emisiones

Greta Thunberg se ha convertido en algo así como la “bestia verde” en China tras lanzar la voz de alarma por su alto nivel de emisiones de CO2 (el 27% de la tarta global) y urgir “un drástico cambio de rumbo”. Las autoridades locales han replicado con una ofensiva mediática en China Daily, que se ha mofado de la activista sueca llamándola “princesa ambiental” y atacándola incluso personalmente: “Aunque dice ser vegetariana, a juzgar por los resultados de su propio crecimiento, sus emisiones de carbono no son precisamente bajas”.

La polémica ha precedido el lanzamiento del vídeo #ForNature, coincidiendo con el Día Internacional de Diversidad Biológica. Greta Thunberg insta a “conectar los puntos” entre la pandemia y la crisis ecológica y reclama un cambio radical en nuestra relación con la naturaleza, con especial hincapié en el sistema alimentario, responsable de una cuarta parte de la emisiones.

“Nuestra relación con la naturaleza está rota”, asevera la activista de 18 años. “Si seguimos produciendo alimentos como hasta ahora, y seguimos destruyendo los hábitats de plantas y animales silvestres, seguiremos llevando a muchas especies a la extinción (…) El 75% de las enfermedades son ya zoonóticas, y la destrucción de la naturaleza está creando las condiciones para la transmisión de nuevas enfermedades. La próxima pandemia puede ser mucho peor”.

Como preámbulo al vídeo, Greta Thunberg se hizo eco en su propia cuenta de twitter de los ataques recibidos en los últimos días desde Pekín: “Los medios oficiales chinos han intentado avergonzarme por mi peso, y esa es una experiencia muy rara, incluso para mis estándares. Pero esto lo voy a a incluir definitivamente en mi currículum”.

En ocasiones anteriores, Thunberg le dio la vuelta a ataques como los dirigidos por el ex presidente norteamericano Donald Tump (“parece una joven muy feliz y a la espera de un futuro brillante y maravilloso”) o por el presidente de Brasil Jair Bolsonaro, cuando le llamó “pirralha” (“mocosa”). Durante su gira en el 2019 por Estados Unidos recibió insultos personales por su condición de autista, pero nunca hasta la fecha habían arremetido contra ella por ser vegetariana.

El forcejeo con Pekín se remonta a primeros de mayo, cuando Greta compartió en las redes un artículo de la CNN con un titular así de contundente: “Las emisiones anuales de CO2 de China superan a la del conjunto de los países desarrollados”. Según datos de la consultora Rhodium Group, China emitió en el 2019 un total de 52 gigatoneladas de dióxido de carbono, lo que equivale al 27% del total global, frente al 11% de Estados Unidos y el 6,4% de la Unión Europea.

Fuente: EL LITORAL

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