Incertidumbre de los trabajadores de Remolques San Luis por el futuro de la empresa

AUDIO: EDUARDO RODRÍGUEZ (SECRETARIO GENERAL DE UOM VILLA MERCEDES)

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Los trabajadores de la fábrica Remolques San Luis continúan sumergidos en la incertidumbre luego de la sorpresiva suspensión de actividades de la empresa. Recién el miércoles por la tarde podrían tener un panorama más claro, cuando las autoridades de la firma se reúnan con ellos en Villa Mercedes.

Los 24 empleados de la fabricante de semirremolques ubicada sobre la Ruta 7, a altura del kilómetro 702, concurrieron a su trabajo este lunes a las 6.00, como todos los días, pero se encontraron con que los portones de la planta estaban cerrados con candado y había personal de seguridad que les impidió el ingreso.

Más tarde, desde la empresa les comunicaron que “hubo un error de comunicación” y que la fábrica cerraría por 20 días, con la suspensión de todo su personal.

Más allá del contratiempo, los trabajadores temen que, en realidad, se trate de un paso previo al cierre definitivo.

“Todavía no hemos recibido ningún telegrama. Hablé con un representante de la empresa que viene mañana (a San Luis) y vamos a empezar a negociar sobre esta problemática”, detalló Eduardo Rodríguez, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Mercedes.

“Lo que nos manifestaron es que después de los 20 días (de suspensión) nos vamos a sentar a negociar, porque la empresa no está en condiciones de seguir”, agregó el gremialista, que forma parte del plantel de Remolques San Luis.

Rodríguez describió que desde hace no menos de dos años los operarios notan una baja en la producción de la empresa, aunque nunca pensaron que se podía llegar a la situación actual.

“Los semirremolques que se fabrican son de una de las marcas líderes del mercado y se vendían en todo el país”, señaló el gremialista.

Mientras esperan por una resolución, Rodríguez también apuntó a la Provincia: “Me hubiese gustado que algún representante del Gobierno se hubiera acercado al menos a interesarse por la situación de la fábrica, por las 24 familias que pueden quedar en la calle. Nadie vino a preguntar nada”.