Insólito: una joven denunció a su vecino por abuso y ahora la amenaza con “cortarle la cabeza a su hija”

Por medio de mensajes, llamadas y hasta carteles pegados en la puerta de su casa, el abusador sigue hostigando a la víctima y a su pequeña de hija de 3 años. Mientras tanto, la Justicia no le da respuestas.

El miedo es el sentimiento que acompaña todos los días a una joven misionera de 26 años. En octubre del año pasado denunció a un vecino por abuso sexual y no solo no está detenido, sino que la amenaza de muerte constantemente.

“Qué linda que estás. Te aviso que si vuelvo a verte con un tipo le corto la cabeza a tu hija y te mando en una caja”, fue uno de los mensajes que le envió el agresor a la joven que reside en la ciudad de San Vicente, Misiones, junto a su pequeña hija de 3 años.

El agresor fue identificado como Aníbal Ricardo D.C., de 32 años, quien continúa amenazando a la víctima a través de WhatsApp, llamadas y hasta carteles pegados en el frente de su casa.

Entre los tantos mensajes, en uno de ellos le escribió: “Mujer, no te hago desaparecer porque no quiero, pero vas a llorar lágrimas de sangre porque te voy a reventar la vida. Siempre te tengo vigilada. Sé bien hasta con qué ropa dormís”.

Además, tras enterarse de que la joven lo denunció, se burló en reiteradas ocasiones de ella. “Bebé, vas a ir corriendo a denunciarme o ya no te animás. Decí lo que quieras, nadie te va a creer. Tro… Estoy acá, abrime”, escribió.

En diálogo con El Territorio, la mujer dijo estar aterrada por lo que le pueda pasar a ella y a su hija y repudió la impunidad que tiene el sospechoso.

“Yo no sé qué nos puede pasar mañana o pasado, pero sí sé que en cualquier momento nos pueden hacer desaparecer y tengo muchísimo miedo. Por eso decidí hacer público mi caso y mostrar las pruebas que tengo, aunque parece que para la Justicia no alcanza”, manifestó.

El abuso

La denunciante contó que es vecina del agresor y que hacía un tiempo habían comenzado una amistad. En un momento, él quiso avanzar a una relación sentimental pero ella lo rechazó.

“Yo le dejé en claro que no me interesaba otra cosa que ser su amiga. Una noche organizamos para cenar y estaba todo bien, hasta que en un momento él me dijo que escuchó ruidos y que iba a ver si no quisieron robar en su casa. Al rato volvió y estaba raro, como alterado. No sé si consumió algo, pero estaba diferente”, detalló y señaló que fue tras esa situación que cometió el abuso.

Luego de ese aberrante hecho, la joven le dijo que iba a denunciarlo y allí comenzaron las amenazas. “Me decía: ‘Sos grande y sabés qué hacer, pero acordate de que siempre voy a vivir en este barrio y toda mi gente también’. Esa fue la primera amenaza y, pensando en la seguridad de mi hija, no hice la denuncia. Eso fue un error, porque a partir de ahí nunca paró de molestar y acosarme”, contó.

El abuso fue cometido en abril pero la joven pudo realizar la denuncia en octubre cuando el atacante la llamó para avisarle que estaba llegando a su casa para asesinarla. “Tuve que salir corriendo con mi hija”, expresó la víctima.

“En la Línea 137 me asesoraron, conté todo lo que había pasado en los meses anteriores y fui a la Comisaría de la Mujer para hacer la denuncia por abuso sexual. Fue lo mismo que nada porque todos los días el tipo circula frente a mi casa. Ni siquiera le dieron la prohibición de acercamiento”, reclamó.

Además, agregó que cuando le llega una citación nunca se la dan a ella en mano aunque se encuentre en su casa. “Las dejan en el portón o a los vecinos. Si llamo a la Policía me cortan. Aparentemente, el que me violó tiene muchos vínculos. De lo contrario no se entiende por qué lo protegen tanto”, expresó.

La semana pasada, apareció un cartel pegado en el frente de su casa que decía: “Perra idiota cuidate, disfrutá tus últimos días”.

“Mi hija y yo estamos solas, no tenemos a quien recurrir y por eso decidí contar mí caso, por si nos pasa algo”, concluyó.

Fuente: TN