La anciana hallada calcinada tenía dos puñaladas en el pecho

La autopsia al cuerpo calcinado hallado el domingo a la mañana en medio de los restos aún humeantes de la precaria casa consumida por las llamas el sábado a la noche arrojó dos resultados: el primero, hay indicios que confirman que se trata de Rosula Camargo, de 80 años; el segundo y más preocupante: la mujer tenía dos heridas punzo cortantes en el pecho. Por eso la investigación ahora es por homicidio y no por “causales de muerte”.

 

La pesquisa que lleva adelante la jueza penal Virginia Palacios pretende ser hermética. Tanto que los agentes de la división Homicidios tampoco dieron información sobre el hecho. Según pudo averiguar SanLuis24 la posibilidad de la que jueza adopte una medida drástica en las próximas horas es un hecho consumado. Así lo dejó entrever una fuente del caso. Y con medida drástica quiso decir una detención.

 

La autopsia la hizo la forense Marcela Gómez. Analizó el cadáver carbonizado y detectó las heridas cortantes en la zona del pecho. Ahora habrá que esperar para la determinación científica de su identidad mediante una prueba de ADN.

 

Camargo vivió toda su vida en la misma casa, la que el sábado fue devorada por un incendio cuyo origen no fue determinado pero que tiene todas las características de haber sido intencional. ¿Mediante el uso de algún tipo de combustible? Puede ser, conjeturó un informante. Pero por ahora no hay precisiones.

 

Sí hay datos llamativos. En la casa ubicada en la avenida Sarmiento entre 25 de Agosto y Martín Güemes los bomberos hallaron una garrafa vacía. No detectaron pérdidas de gas. Al parecer la vivienda tenía luz eléctrica pero los peritos no pudieron determinar que el comienzo del foco ígneo tuviese que ver con una falla eléctrica.

 

También hay testigos que ubicaron a una persona del entorno de Camargo y un vehículo. La hipótesis de que el homicida esté dentro de la familia de la mujer es la más fuerte hasta ahora.

 

Rosula no tuvo hijos pero sí hermanos y sobrinos. Uno de sus hermanos tiene un taller de chapa y pintura en la parte trasera del terreno donde ella había levantado su casa

 

El sábado a la noche ningún vecino escuchó gritos o pedios de auxilio por parte de la mujer. Los bomberos trabajaron hasta que las llamas se extinguieron y el domingo alrededor de las 9 encontraron el cuerpo calcinado.

 

Habían resuelto una parte del misterio, porque la  anciana no salía casi nunca y sospechaban que podía estar bajo los restos de chapas y maderas. Ahora les queda la otra, la más importante: dar con el homicida.