La crisis económica impacta a Arcor, la multinacional que tiene 1.750 trabajadores en la provincia

La altísima tasa de interés y la mega devaluación de los últimos meses golpeó fuerte a una de las pocas empresas argentinas multinacionales, Arcor, que en el último año registró pérdidas millonarias.

La crisis económica del país generó números increíbles para la firma: de mantener una ganancia superior a $1.000 en el balance hasta septiembre del 2017, pasó a registrar una pérdida de $6.247 millones.

“La empresa hace públicos sus estados financieros. El problema es que casi no tiene exportación, todo es mercado y no produce artículos de primera necesidad, más allá que esté dentro del rubro alimentación”, explicó a SanLuis24 Aldo Coria, secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación – STIA – filial San Luis.

Arcor produce alimentos que no figuran en los primeros lugares de la lista de compras de las familias argentinas en época de bajos ingresos y altos precios: mermeladas, caramelos, productos de chocolate, galletitas. El 72,9% de las ventas de la empresa son en Argentina, con el 41% producto de golosinas y chocolates y un 27,7% en galletas, lo que la hace muy dependiente de los vaivenes económicos locales.

“Como muchas otras empresas del sector, Arcor se vio perjudicada por la caída de las ventas de los artículos de consumo masivo, que intensifica el traslado a segundas y terceras marcas”, analizó el portal La Política Online.

El eje principal de la crisis de la empresa fue el incremento inédito de sus gastos, que pasaron de $2.000 millones en 2017 a más de $13.000 millones este año, producto del efecto devaluación sobre su deuda en dólares.

“Tienen un volumen muy alto de Obligaciones Negociables (ON) en dólares. Normalmente las empresas las van renovando, pero como se cerró el mercado de capitales en dólares y el financiamiento en pesos tiene tasas inviables, no tienen otra salida que ir hacia una reestructuración. Es un default elegante, pero no tienen otra alternativa. Claramente vendiendo galletitas no podés cubrir un agujero de $6.200 millones”, aseguró a LPO el analista de mercados Francisco Uriburu.

Arcor, además de su historia en el mercado local, logró posicionarse con plantas industriales modelo en México, Chile, Perú y Brasil. Ahora el problema lo tiene en argentina.

“El titular de la firma, Luis Pagani, apoyó al Gobierno de Macri desde un principio y no solamente con palabras. En 2016, tomó 300 millones de dólares de deuda para realizar importantes inversiones, hecho que a la luz de los acontecimientos le terminó jugando en contra. Ya a mediados de este año, luego de desatada la crisis cambiaria, el empresario lanzó duras críticas a la presidencia de Macri al afirmar que ´no tienen plan económico´ y que ´tuvieron un diagnóstico equivocado desde el inicio de su gestión´”, rememora LPO.

Los especialistas estiman que Arcor optaría por una reestructuración de su pasivo a través de un mecanismo denominado APE (Acuerdo Preventivo Extrajudicial), que le permite refinanciar las deudas y préstamos y evitar una crisis más profunda.

En San Luis, las empresas de Arcor mantienen un total de 1.750 fuentes de trabajo: 1.100 en la planta de Bagley, ubicada en Villa Mercedes, 230 en La Campagnola, también en esa ciudad, y 426 en Estirenos, en la capital puntana.

En este marco, la compañía enfrenta también un reclamo sindical: los trabajadores piden que se adelante el pago de la última cuota del acuerdo salarial (6% previsto para enero), por el alto nivel inflacionario del año, que pulverizó los números convenidos en las paritarias.