La ex novia del presunto doble parricida Martín del Río lo visitó en prisión y lo complicó más

Mientras permanece detenido hace un mes por el doble crimen del matrimonio de jubilados, Martín del Río recibió una visita que llamó la atención de los investigadores del hecho ocurrido en Vicente López.

Se trata de Geraldine, una amiga de la infancia del presunto parricida, con quien el presunto parricida habría tenido una relación amorosa en el pasado y que fue citada a declarar en el marco de la causa que investiga el macabro doble homicidio.

La mujer, que conoce al acusado desde los 10 años, pasó a estar en la mira de la justicia luego de su insistencia en visitar al imputado, hasta el momento único detenido por el asesinato de su padres.

Según fuentes judiciales, Geraldine no habría aportado nada específico, pero contó su encuentro con el menor de los Del Río en la celda donde pasa sus días desde el 7 de septiembre en la DDI de San Isidro.

“No es el amigo que yo conocía. Siempre fue un tipo de no mostrar mucho sus sentimientos o emociones… No sabés si está bien o está mal. Me negó el hecho, pero no le creí. No sentí que fuera ese amigo mío de antes”, aseguró.

Cómo sigue la investigación

Los investigadores esperan los resultados de una serie de peritajes, como por ejemplo más información de los dos aparatos secuestrados a Del Río.

En principio, se confirmó que uno de ellos no tenía mails ni mensajes enviados (solo dos mails recibidos), como dijo en su cortada referida a la ventana horaria donde ocurrieron los crímenes.

Se trata de un Samsung A8, se mantuvo “vivo” en la camioneta de Martín Del Río, estacionada en una esquina de Núñez, pero “muerto”, sin actividad en este lapso horario de las 16.50 y las 19.12. Creen que lo hizo para despistar.

También se comenzará con el peritaje a las vainas servidas halladas en la escena de los crímenes. El análisis balístico se hará con un protocolo creado por el FBI estadounidense, a partir del cual podrán saber qué marca y modelo de pistola calibre 9 milímetros fue empleada como arma homicida.

Hay dos pistolas 9mm secuestradas, una Bersa, que estaba en una casa que el matrimonio asesinado tenía en el barrio San Diego, en Moreno, y una Glock, que estaba en la baulera de un departamento que Martín Del Río alquilaba por 5 mil dólares en Belgrano.

De las dos, están los papeles al día. Pero en la caja donde estaba la Glock también se hallaron dos credenciales, pero de otra Bersa 9mm, que no aparece.

Fuente: Crónica