La frase del Patón Guzmán y la dura carta de su papá, antes de saber de la lesión de Romero

La mala suerte de Sergio Romero en el primer entrenamiento de cara al Mundial de Rusia, en el que sufrió un cuadro de bloqueo articular en su rodilla derecha que lo marginó de la convocatoria, será -posiblemente- una oportunidad para Nahuel Guzmán, arquero que integró la lista de 35 de Jorge Sampaoli.

Pero antes de enterarse del infortunio de su compañero, el Patón dijo al llegar al país desde México que prefería no hablar de la Selección. “Con todo el respeto del mundo hacia el trabajo de ustedes, que entiendo que llegaron acá y es necesario que me pregunten… pero en este momento en particular prefiero no hablar de la Selección”, les dijo a los periodistas.

Cuando le preguntaron al uno qué pensaba de lo que había expresado su padre por redes sociales, confesó que no sabía: “Mi papá ya es grande, no puedo responder porque no sé qué posteó”. ¿Y qué fue lo que hizo Jorge Guzmán? El artista rosarino publicó en su Facebook unas duras líneas tras conocerse la lista definitiva de los 23.

Su texto se tituló “De espalda al sueño” y dice así:

“Es muy natural en un sueño ver gente de espaldas al sueño. Al principio creí que era gente despierta o gente que no quería estar allí, pero entendí que sólo se trataba de gente buscando erróneamente una forma de entrar a ese mundo extraño y cierto.

El primer error de esta gente era entrar disfrazados. En un sueño nadie engaña a nadie a menos que todos acuerden jugar a eso, entonces se puede escribir con el codo lo que luego se borrará con la mano (típico y raro ardid en los sueños), se puede sin temor al ridículo levantar humeantes monumentos que serán la delicia de soñantes poco exigentes y en este orden de cosas se puede incluso afirmar que se cambiará la suerte de un barco sin rumbo.

Soñar no cuesta nada”, dice un despierto con berretín de soñador desconociendo el precio.

El requisito para habitar en ese mundo extraño y cierto de los sueños es estar convencido de que la vigilia es una cárcel, la peor que se pueda imaginar, y entonces hay que elegir y elegir es el precio.

El sueño es el potrero de la vigilia, es donde se juegan los partidos de verdad, donde se deja el pellejo por los compañeros que tienen la misma camiseta, esa que esconde los huesos, pero donde también nos abrazamos con el rival, con el otro que somos nosotros en el espejo; el sueño es algo que no se pierde pero que se puede extraviar dejándonos al borde de una cama ajena muertos de sed, muertos en vida, mi amigo”.

¿Saldrá a pedirle disculpas a Sampaoli si finalmente llaman a su hijo para integrar los 23? Ya habrá novedades.

 

Fuente: Clarín