La “Gitana” Ramírez, la campeona de kick boxing que se sensibilizó por un caso de bullying

 

AUDIO: YASELIÉ RAMÍREZ (“GITANA”) {mp3}ramirez02052018{/mp3}

 

Tiene apenas 16 años, es campeona argentina amateur de kick boxing y unos reflejos excelentes para detectar situaciones de dolor como las que ella atravesó cuando era una nena recién llegada a La Rioja desde su Tucumán natal: en la escuela la recibieron con burlas y comentarios crueles que con el tiempo pudo convertir en el sobrenombre con el que sube al ring a pelear.

 

La “Gitana” Yaselié Ramírez tiene muy fresco ese pasado de bullying escolar que la tuvo de punto. Por eso cuando vio la publicación en las redes sociales que hizo la tía de un nene de 10 años golpeado en el baño de la escuela Manuel Belgrano viajó desde Concarán para conocerlo. La historia también fue reflejada por SanLuis24 en una entrevista con la tía del nene.

 

“Quería verlo, conocerlo. Me sentí identificada, dolida por esas fotos en la que aparece golpeado y con moretones”, contó la “Gitana”.

 

El encuentro se concretó con la colaboración de la Secretaría de Deportes de la provincia. La campeona llegó a la casa de Mauro con una pelota de fútbol. “Me contó todo lo que le había pasado, que cuando empezó la escuela le pegaban en la cabeza por gordo y que se burlaban de él porque no juega bien al fútbol. Tiene un problema en las piernas. ´Gitana nadie me cree´ me dijo y yo le dije que yo sí le creía”, contó la deportista.

 

En este punto las historias se cruzan. Yaselié sufrió los mismos maltratos que dejan profundas cicatrices en la personalidad de un nene en edad escolar. A ella le decían negra sucia, pobre, no la dejaban entrar al baño y le escupían la merienda. Cuando la vieron vendiendo bandejas de hojalata con su padre por la calle vino el apodo que marcaría su carrera deportiva: la Gitana.

 

“Les conté a mis papás lo que me pasaba. Hablamos con la directora y me ayudó mucho. Después empecé a entrenar con mi papá. Hoy cuando salgo al ring y escucho que me dicen ´la Gitana´ me transformo”, contó.

 

La suerte de Mauro en la Belgrano ha sido, hasta ahora, diferente. Sus padres no encontraron contención ni ayuda por partes de los directivos de la escuela, al punto que decidieron cambiarlo de colegio.

 

Yaselié dice que en el gimnasio en el que entena con su papá en Concarán tienen varios chicos que llegan con problemas similares. O no quieren volver a estudiar porque sufren demasiado en la escuela o son muy agresivos. Y en el deporte encuentran una herramienta para armarse, superar conflictos y robustecer la personalidad.

 

Como el caso de una nena de 9 años que no quería ir más a la escuela y que ya ganó un trofeo haciendo kickboxing. “Cuando bajó del ring le dijo a su mamá ´éste es el primero de todos los que te voy a traer´”, ejemplificó Yaselie.