La indignación de la familia de Jessica Fernández tras el intento de femicidio en Moreno: “Dan ganas de hacer justicia por mano propia”

Mientras Jessica Fernández lucha por su vida en el Hospital Mariano y Luciano de La Vega de Moreno, su pareja Justino Del Valle Ríos sigue prófugo de la Justicia. Por eso, familiares y vecinos de la víctima reclamaron el lunes por la tarde frente a la comisaría de la localidad de Moreno para exigirle a la Policía Bonaerense que detenga al agresor, que, según trascendidos, se mueve por el barrio sin problemas.

Una de sus familiares, Estela, contó que Jessica se encuentra estable, pero con pronóstico reservado luego de recibir cinco impactos de bala en diversas partes de su cuerpo al cubrir a sus hijos, de 3 y 4 años, porque su marido los apuntaba con su revólver calíbre 22.

El intento de Del Valle Ríos de matar a Fernández sucedió el sábado por la noche cuando el hombre descubrió que la mujer lo había denunciado en la Justicia por violencia de género.

Estela contó ante las cámaras de TN que con el agresor no había establecido una relación de confianza a pesar de tratarse de la pareja de su familiar porque presentía que era violento: “Al tipo no lo conocía más que un ‘hola y chau’. Nunca me cayó bien, por eso no visitaba a Jessica. La semana pasada, que fue la última vez que hablamos, no la vi contenta”.

“Me da terror ver lo que le hizo a Jessica y pensar que se lo podría haber hecho a sus hijos”, lamentó la allegada a la víctima al recordar que en realidad los disparos iban dirigidos a los niños. El caso lo investiga el fiscal Leandro Ventricelli de la UFI 1 de Moreno.

Tania, hermana de Jessica, había revelado que, luego de enterarse de las denuncias en su contra, Del Valle Ríos le advirtió a su mujer. “Te voy a matar a vos, a los chicos y a toda tu familia”, la amenazó el sábado a la tarde. A los pocos minutos, volvió a la casa y le acertó cinco de los seis disparos que efectuó.

A pesar de la movilización de los vecinos, la Policía Bonaerense todavía no atrapó al agresor: “Me dijeron que sigue en el barrio, no le importa lo que hizo, pero este psicópata tiene que estar preso. En vez de rastrillar la zona para buscarlo, los oficiles están custodiando la comisaría”.

“Nunca pensamos que iba a llegar a pasar esto. Jessica es una chica muy trabajadora, tiene una peluquería, vive para sus hijos, es una persona intachable. No puedo creerlo. A nosotros nos dan ganas de hacer justicia por mano propia”, sugirió Estela.

Fuente: TN